Las obras de remodelación y acondicionamiento de la Cuesta de los Gitanos arrancaron a finales del mes de enero con un presupuesto de 875.000 euros. Con una longitud de 450 metros, esta vía supone el principal nexo de comunicación entre el barrio del Ensanche con Villaspesa y el enlace de la N-234.
La empresa pública Tragsa es la encargada de ejecutar estos trabajos, incluidos dentro del convenio entre el ayuntamiento turolense y la Diputación Provincial de Teruel. Una vez finalizadas las obras, la nueva vía contará con 9 metros de anchura y una calzada de dos carriles, además de un carril bici.
El concejal de infraestructuras, Juan Carlos Cruzado, ha explicado que "hubo un problema por el reventón de unas tuberías, que ha retrasado la finalización de las obras, pero la idea es que pueda entrar en servicio a finales del mes de noviembre".