Día Mundial

Cruz Roja y Aeno se unen en Huesca contra el ictus

Bajo el lema “Cada minuto cuenta”, ambas entidades instalarán este jueves 29 de octubre un punto informativo en la plaza Navarra de Huesca para sensibilizar sobre la prevención y la importancia de reconocer sus síntomas y actuar con rapidez.

Redacción

Huesca |

Cruz Roja y Aeno se unen en Huesca contra el ictus | Cruz Roja

Con motivo del Día Mundial del Ictus, que se conmemora este jueves 29 de octubre, el Área de Salud de Cruz Roja Huesca y la asociación AENO instalarán un stand informativo en la plaza Navarra de Huesca. De 10 a 13’30 horas acercarán a la ciudadanía información sobre esta emergencia médica, sus principales factores de riesgo y, especialmente, cómo reconocer sus síntomas y actuar ante ellos. “Ante un ictus, cada minuto cuenta” este es el mensaje que quieren lanzar en esta jornada.

Esta enfermedad cardiovascular continúa siendo una de las principales amenazas para la salud pública. En España se producen alrededor de 90.000 nuevos casos anuales y más de 23.000 personas fallecen por esta causa. Además, más del 30% de quienes sobreviven quedan con algún grado de discapacidad o dependencia. En Aragón, entre 8 y 10 personas sufren cada día un ictus, lo que supone cerca de 3.000 casos al año siendo la segunda causa de muerte en la comunidad y la primera entre las mujeres. Sin embargo, se estima que una parte muy importante de los casos podría evitarse mediante la prevención, la detección temprana y un adecuado control de los factores de riesgo.

La hipertensión arterial es el factor de riesgo más habitual entre las personas que sufren un ictus y está presente en aproximadamente el 64% de los casos. Su efecto aumenta cuando se combina con otros factores como el tabaquismo, la diabetes, el colesterol elevado, la obesidad, la fibrilación auricular, el estrés o la falta de descanso.

Uno de los principales objetivos de la acción organizada este jueves será ayudar a la población a reconocer las señales de alerta. Entre los síntomas más frecuentes se encuentran la pérdida repentina de fuerza o sensibilidad en un lado del cuerpo, la asimetría facial, la dificultad para hablar o comprender, las alteraciones repentinas de la visión, los problemas de equilibrio o coordinación y la aparición súbita de un dolor de cabeza intenso y diferente al habitual.

Ante cualquiera de estas señales, especialmente cuando aparecen de forma repentina, no hay que esperar a que pasen y hay que llamar inmediatamente al 112. Por cada minuto que el cerebro permanece sin un adecuado aporte sanguíneo pueden perderse cerca de dos millones de neuronas. Una actuación durante las primeras horas puede reducir de forma considerable las complicaciones asociadas.

Las consecuencias de un ictus pueden ser muy diferentes según su gravedad, el área cerebral afectada, la edad, el estado previo de salud y la rapidez con la que se recibe tratamiento. Tras el episodio, la rehabilitación temprana, mediante fisioterapia, terapia ocupacional, recuperación del lenguaje y apoyo psicológico, resulta fundamental para favorecer la autonomía y la recuperación. También el acompañamiento familiar y social desempeña un papel relevante durante todo este proceso.