Critican la falta de psiquiatras y de recursos asistenciales para pacientes de salud mental
En Huesca existen 15 plazas de psiquiatría, pero en muchas ocasiones hasta 5 de estas plazas se encuentran vacantes por bajas no sustituidas.
La Asociación de Familiares de Personas con Enfermedad Mental denuncia la falta de recursos médicos, asistenciales y sociales ante el creciente incremento de pacientes de salud mental. Según los datos de la asociación, en la provincia de Huesca, más de 55.000 personas padecen o han padecido algún problema relacionado con la salud mental. Hay 37.000 pacientes diagnosticados, de los que alrededor de 2.500 padecen algún tipo de esquizofrenia. Hablar de salud mental es hablar de ansiedad, depresión, trastorno bipolar, trastornos de personalidad, trastorno obsesivo compulsivo, esquizofrenia, trastornos de la conducta alimentaria, estrés postraumático, déficit de atención e hiperactividad, insomnio, enfermedades neurodegenerativas y muchas otras patologías que condicionan profundamente la vida de quienes las padecen y de sus familias, ha señalado el vicepresidente de la Asociación, Antonio Encuentra
Sin embargo, la atención especializada disponible está muy lejos de responder a esta realidad. Según el presidente de la Asociación José Luis Barreu, la ratio media española es de 9,27 psiquiatras por cada 100.000 habitantes. En Huesca existen 15 plazas de psiquiatría, pero en muchas ocasiones hasta 5 de estas plazas han estado vacantes por bajas no sustituidas. Esto supone disponer de apenas 4,3 psiquiatras por cada 100.000 habitantes. Incluso con todas las plazas cubiertas, alcanzaríamos únicamente 6,5 psiquiatras por cada 100.000 habitantes. La media europea se sitúa en torno a 18 psiquiatras por cada 100.000 habitantes. "Para acercarnos a ese estándar, Huesca necesitaría aproximadamente 41 plazas, es decir, 28 psiquiatras más de los que tiene actualmente", ha explicado Barreu.
Desde la Asociación insisten en que no se trata de estadísticas. “Hablamos de personas que esperan meses para ser atendidas, de familias agotadas y de pacientes cuya enfermedad empeora mientras esperan ayuda de la sanidad pública”. Además, el acceso a prestaciones sociales sigue siendo lento, complejo y frecuentemente insuficiente.
Entre las peticiones de la asociación destaca el acceso garantizado a la atención psicológica dentro de la cartera pública de servicios, informes clínicos más completos para la valoración de discapacidad y acceso a prestaciones sociales y recursos comunitarios y espacios adecuados donde pacientes y familias puedan encontrarse, apoyarse y desarrollar actividades de convivencia y ayuda mutua.