El presidente de la Fundación Federico Ozanam, Fernando Galdámez, ha celebrado el buen comienzo de esta edición del Rastrillo Aragón, que en el primer fin de semana de apertura ha recaudado 271.085 euros, un 10% más que el pasado año: "este éxito sería impensable sin la labor de los más de 800 voluntarios que trabajan en el Rastrillo".
El vicepresidente de la Fundación, Agustín Colás, ha explicado que la ampliación de la Residencia Nuestra Señora del Carmen, contempla nuevas unidades de convivencia: espacios más pequeños y acogedores, adaptados a las necesidades de cada residente, de forma que cada uno de ellos no sientan que viven en una residencia sino en su hogar gracias al Modelo de Atención Integral Centrado en la Persona.
Este mismo modelo se aplica en otras residencias gestionadas por la Fundación Federico Ozanam, como la de Santa Teresa o San Antonio. En el primer caso, se trata de un centro que pertenecía a Cáritas y que desde hace unos meses ha pasado a ser gestionado por Ozanam. Diferentes características, aunque con la misma filosofía, aplican en la Residencia San Antonio, en Torrero, para personas no dependientes como Rosario o Vicente, que han explicado cómo es su vida en esta residencia donde se mantienen activos gracias a numerosas actividades para entrenar la memoria, manejarse con la tecnología o mantener un buen estado físico.