Ante la convocatoria este miércoles a distintas entidades de la sociedad civil en Huesca para abordar la conexión ferroviaria con Zaragoza, el decano de la demarcación de Aragón del Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos, Rafael López Guarga, se ha referido a los datos del último estudio realizado por el colegio que fijan en 25.000 vehículos la intensidad media diaria entre Huesca y Zaragoza y en más de seis mil las personas que a diario se desplazan entre ambas poblaciones.
En su opinión, la línea de cercanías Casetas-Zaragoza debería ampliar su ámbito geográfico y extenderse al resto de la comunidad creando una columna vertebral de Norte a Sur, “e incluso llegar hasta la vecina Tudela, con paradas en las principales poblaciones pero también en polígonos y otros centros neurálgicos de desarrollo”.
Ante las recientes declaraciones en las que el ministro descartaba la ampliación del servicio de cercanías entre Zaragoza y Huesca, basándose en informes que califican su demanda como “bajísima”, López Guarga señala que les gustaría conocer los números que ha hecho el Ministerio y ver qué datos ha considerado. "Hay que tener en cuenta que si hiciéramos los números de la alta velocidad Zaragoza-Madrid y en los costes de explotación se incluyera la amortización de la vía, lógicamente no saldrían las cuentas”, ha apuntado el decano del Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos.
“Si partimos de la idea de que hay que amortizar la inversión de rehabilitar y reformar la vía y los costes de explotación los números no saldrán de ninguna manera”, ha insistido. Por ello López Guarga cree que no solo hay que tener en cuenta el coste sino también el beneficio social para el territorio. “Esto se debe de plantear como una obligación de servicio público que ayuda a vertebrar toda la comunidad y a cumplir con los objetivos de sostenibilidad y reducción de emisiones que plantea la agenda 2030”, ha recalcado.