Los centros de datos en Aragón pueden actuar como elemento tractor y traducirse en un beneficio económico y social a largo plazo. La Fundación Basilio Paraíso ha elaborado un nuevo informe que señala cinco puntos para alcanzar ese objetivo. Destaca preparar a las empresas aragonesas para capturar grandes contratos vinculados a esas infraestructuras, que podrían retener 174 millones de euros. Las oportunidades estarían en obra civil y edificación, equipo eléctrico, ingeniería y reparación especializada.
También gana peso el talento, con perfiles diversos para cubrir la amplia demanda, que será de 143.000 empleos en construcción y 3.200 cuando estén operativos. Destacan los vinculados con electricidad y montaje, climatización y frío, edificación, informática o mecánica. En este sentido, el autor del informe, Óscar Lobera, incide en formar tanto a los que se incorporan al mercado laboral como a los que ya están trabajando.
Todo ello debe nacer de una estrategia conjunta que también incluya cómo adaptar la Inteligencia Artificial a las empresas y lograr que las localidades donde se instalan los data center tengan unos beneficios reales.
Según los datos que maneja la Fundación Basilio Paraíso, los centros de datos generarán más de 8.000 millones de euros en fase constructiva y, cuando estén operativos, aportarán 1.149 millones de euros anuales al PIB aragonés. Debido a esta repercusión y al ecosistema que generarán, la Fundación y las Cámaras de Comercio aragonesas temen que el decreto que prepara el Gobierno de España para regular la instalación de esas infraestructuras pueda frenar inversiones. Por ello, han presentado alegaciones.
El director de la Fundación, José Miguel Sánchez, asegura que las empresas necesitan un marco "estable" para invertir, y considera que, si se modifica, es "nefasto" para un país. "Las reglas del juego tienen que estar claras cuando vienes a invertir", ha remarcado.