El próximo 15 de febrero se celebrará la XVIII edición de la Carrera del Ebro, una prueba cívico militar con la que las Fuerzas Armadas pretenden reforzar vínculos entre el Ejército y la población civil. El comandante de la Brigada Aragón, Javier Moreno y el Cabo Mayor, Francisco Betancourt, han señalado que hasta el momento se han inscrito unos 3.000 corredores y el objetivo es alcanzar las 4.000 inscripciones, una cifra que supera con mucho los 750 participantes de la primera edición.
Uno de los atractivos de esta prueba reside en poder disfrutar espacios y paisajes que a lo largo del año no están abiertos al personal civil. Los recorridos, fuera del ambiente urbano, discurren por el interior del campo de maniobras de San Gregorio y el de la Base San Jorge, donde se ubica la Brigada Aragón. La Carrera del Ebro también cumple cada año un fin solidario. Este año el dinero recaudado se destinará a financiar los proyectos de Cáritas Castrense.
Tanto la salida como la meta de la prueba se encuentran en el Centro Aragonés del Deporte. La víspera de la prueba se hará entrega de los dorsales en el Centro Comercial Grancasa a partir de las 10,30 de la mañana. Los responsables de la brigada también han recordado que con motivo del 20 aniversario de la primera primera prueba, Grancasa también acogerá una exposición en la que, por ejemplo, se podrán ver todas las camisetas conmemorativas de las dieciocho ediciones.