Fernando Martínez es uno de los donantes habituales del Banco de Sangre y Tejidos de Aragón desde antes de que se inauguraran sus instalaciones junto al Parque Delicias. "Es un hábito que te reconforta y te hace ser solidario de una manera de la que se beneficia cualquier persona. Me es siempre muy grato y no dejo de donar sangre".
La gerente del Banco de Sangre ha recordado que la sangre no se puede fabricar y que, además, caduca. "Ese stock que mantenemos constante gracias a los donantes, que alcanzan a 28.000 personas y que se siguen manteniendo es la que hemos querido agradecer". Como parte de ese agradecimiento, se ha querido reunir a donantes veteranos, como Fernando, y a jóvenes de 18 años que acaban de hacer su primera donación.
El centro, dependiente del Departamento de Sanidad, y que cuenta con una plantilla de 85 trabajadores, gestiona alrededor de 200 unidades de sangre diarias en sus puntos fijos de donación, la sede central y cinco unidades móviles de extracción. Gracias a las 45.000 donaciones del pasado año se pueden cubrir el 70% de las necesidades de sangre de la comunidad autónoma.