La gripe aviar evoluciona favorablemente en Aragón y continúa una tendencia a la baja, con menos casos detectados. Por el momento, han sido más de 900 grullas, cinco flamencos, dos cuervos y un zorro en el entorno de Gallocanta, tras los análisis del Centro de Sanidad y Certificación Animal (CESAC). Eso sí, no se ha registrado ningún caso en explotaciones avícolas.
Durante las dos próximas semanas se mantendrá la vigilancia y de continuar este descenso, el Departamento de Agricultura no descarta flexibilizar las medidas preventivas que aplicó tras los primeros positivos en aves migratorias. Estas restricciones incluyen el confinamiento obligatorio de todas las explotaciones avícolas de Aragón, una acción que también ha impuesto recientemente el Ministerio de Agricultura a nivel nacional.
Además, se reforzaron los controles veterinarios en los servicios provinciales y en los puntos de espacial sensibilidad, con vigilancia activa en explotaciones, humedales y zonas de tránsito de aves migratorias; se activó un plan de coordinación técnica para compartir información a tiempo real, que se traslada también al sector. Precisamente hoy el Departamento se ha reunido con los principales actores.
El catedrático de la Universidad de Zaragoza, Juan José Badiola, confía en que a finales de noviembre puedan remitir los casos y manda un mensaje de tranquilidad a la población, ya que es “muy difícil contagiarse”. “Se tiene que dar un contacto estrecho y prolongado con la persona y el animal contagiado o muerto con la persona, por lo que están más expuestos los profesionales del sector, como granjeros o veterinarios”, ha explicado el catedrático.
Sin embargo, Badiola ha asegurado que, en base a estudios que se han realizado en otros países que también están sufriendo la enfermedad, las personas contagiadas presentan una gripe estacional “leve”.