Representantes de las entidades que conforman la sociedad La Nueva Romareda (Ayuntamiento, Gobierno de Aragón, y Real Zaragoza), así como técnicos de la UTE integrada por OHL, Altuna y Uria, han visitado el avance las obras de construcción del estadio Ibercaja. Ya se ha derribado el graderío más próximo al campo, y ha comenzado a desmontarse la cubierta, que al tener amianto cuenta con un protocolo de actuación más estricto.
A partir de la semana que viene, se va a elevar la grada Gol Sur mientras se ejecuta la demolición del resto de estructuras. Hasta finales de octubre, los trabajos van a centrarse en el movimiento de tierras, con las demoliciones y excavaciones oportunas. Esta segunda fase de las obras cuenta con un presupuesto de 124,5 millones de euros y está dirigida por el estudio de arquitectura IDOM.
La presidenta del Consejo de Administración de La Nueva Romareda y alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, ha destacado el cumplimiento de los plazos para construir unas instalaciones que van a acoger no solo eventos deportivos, sino conciertos y congresos. Asimismo, estas obras cuentan con unos 60 operarios trabajando en el interior del estadio, y se espera que lleguen a emplear a más de 300 profesionales.
La primera fase de las obras se completaron en el mes de mayo, con las primeras demoliciones y construcción de base del Gol Sur. Para ello se retiraron 5.000 toneladas de hormigón y 500 de acero. También se emplearon 2.280 metros cúbicos de hormigón para construir las zapatas y las losas de cimentación del Gol Sur, donde también se utilizaron 225.535 kilos de acero corrugado.