El ejecutivo autonómico hará pruebas de edad a todos los menores migrantes enviados a Aragón por el Gobierno de España. Uno de ellos, llegado desde Mauritania, ha sido expulsado del centro en el que se alojaba tras comprobarse que tiene dos hijos y unos 20 años, y no 13, como figuraba en su expediente.
El vicepresidente y consejero de Desregulación y Bienestar Social, Alejandro Nolasco, ha asegurado que sólo el 20% de los menas enviados por el Estado tienen certificado biológico. Por eso, su departamento comprobará sus edades y los derivará en su caso para que sean atendidos por la Delegación del Gobierno. “Informo a los señores Fernando Beltrán – delegado del Gobierno – y Ángel Víctor Torres – ministro de Política Territorial – que los llevaremos a las puertas de la Delegación para que se hagan cargo de ellos”, ha dicho.
Nolasco, además, asegura que están actuando conforme a la ley, por lo que los representantes institucionales del PSOE pueden llevar esta decisión “al tribunal europeo, al consejo Jedi o donde quieran”. Insiste en que “Aragón no va a consentir que el gobierno de Pedro Sánchez siga siendo cómplice de esta invasión migratoria amparándola y favoreciéndola con fraude incluido”.
Desde Cáritas se han mostrado contrarios a las políticas que está impulsando VOX desde la consejería de Desregulación. Su secretaria general, África Navarro, considera que las declaraciones de Nolasco, por el momento, se quedan en titulares y duda que se materialicen los recortes en los programas de acogida de menores migrantes no acompañados, aunque sí están recogidos en el programa del partido.
Desde el PSOE piden al presidente, Jorge Azcón, que aclare si respalda las palabras y actitud de Nolasco. La diputada, Mónica Iglesias, cree que el vicepresidente "usa a los menores más vulnerables como munición política".