Madrid |
La Fiscalía de Sevilla ha abierto una investigación para esclarecer una posible desaparición o manipulación de historiales clínicos y pruebas diagnósticas en las plataformas Clic Salud y Diraya, los sistemas digitales del Servicio Andaluz de Salud (SAS). El Ministerio Público intenta determinar si se han borrado o modificado datos médicos de pacientes, entre ellos mujeres afectadas por el programa de cribado de cáncer de mama.
Esta nueva investigación se suma a la que ya se inició la semana pasada para examinar los retrasos en los diagnósticos de cáncer de mama, tras las denuncias de la asociación Amama, que agrupa a mujeres víctimas de esta enfermedad en Andalucía. La asociación presentó un escrito el pasado martes en el que pedía a la Fiscalía que indagara sobre la desaparición de pruebas radiológicas que consideran esenciales para sus demandas judiciales por presuntos fallos en el sistema de prevención.
El consejero de Sanidad, Antonio Sanz, y el propio presidente andaluz, Juan Manuel Moreno, han negado de forma tajante que el SAS tenga la capacidad de borrar historiales médicos. Sanz incluso pidió públicamente a las mujeres de Amama que dejaran de "lanzar infundios". Sin embargo, poco después, el propio SAS reconoció que una caída temporal del sistema Clic Salud el pasado martes impidió el acceso a determinadas pruebas.
Cuando el servicio volvió a funcionar, algunas usuarias descubrieron que sus mamografías aparecían modificadas: habían desaparecido las marcas que señalaban lesiones sospechosas o incluso el nombre del radiólogo responsable del informe.
Una de esas afectadas es Anabel, una paciente que se sometió al cribado en 2023. Según explicó la portavoz de Por Andalucía, Inma Nieto, en el Parlamento andaluz, Anabel comprobó tras el escándalo que sus mamografías originales, cuatro en total, con marcas que señalaban una posible lesión, habían sido sustituidas por seis imágenes, de las cuales solo una mantenía la señal de sospecha y el nombre de la radióloga.
Durante el debate parlamentario, Moreno acusó a Nieto de decir "barbaridades" y de poner en duda el trabajo de los profesionales sanitarios, al asegurar que solo los médicos podrían alterar ese tipo de pruebas.
A última hora de la tarde, el SAS difundió un comunicado acompañado de un vídeo en el que varias especialistas del Hospital Reina Sofía de Córdoba explicaban el protocolo de análisis de las mamografías. Según detallaron, el sistema aplica una doble lectura independiente por dos radiólogos y, en algunos casos, puede generar dos imágenes de la misma proyección, una con la marca que indica la lesión sospechosa y otra sin ella. Esa circunstancia, señalan, podría explicar por qué en algunos historiales aparecen duplicadas las imágenes o con diferencias visuales.
Pese a esas aclaraciones, la Fiscalía seguirá adelante con la investigación para determinar si hubo una incidencia técnica, un error humano o, como sospechan las denunciantes, una manipulación deliberada de los historiales clínicos.