Hamburdehesa y Enrique Tomás

Hamburdehesa y Enrique Tomás aterrizan en el Aeropuerto de Sevilla con una propuesta que une tradición ibérica y hamburguesas gourmet

La experiencia de volar desde Sevilla tiene, desde ahora, un nuevo sabor. Se trata de un proyecto que une lo mejor del ibérico con la creatividad de la hamburguesa gourmet: Hamburdehesa, en colaboración con Enrique Tomás, inaugura un nuevo local en el aeropuerto de San Pablo para ofrecer a los viajeros una parada obligada llena de identidad, origen y sabor andaluz.

Redacción

Sevilla |

Hamburdehesa y Enrique Tomás aterrizan en el Aeropuerto de Sevilla con una propuesta que une tradición ibérica y hamburguesas gourmet | Brand media

El nuevo espacio fue presentado por Manuel Carrasco Granado, director de marketing y consejero de Hamburdehesa, en una reciente entrevista en el programa Más de Uno Sevilla de Onda Cero, donde compartió los detalles de esta iniciativa pionera que busca “transportar lo mejor del campo andaluz al formato de una hamburguesa y llevarlo a un entorno internacional como es un aeropuerto”.

Una hamburguesa con carácter y raíces sevillanas

Hamburdehesa es una marca con historia. Nacida del conocimiento y la experiencia acumulada durante generaciones en el mundo del ibérico —Carrasco representa la cuarta generación familiar vinculada al sector—, la compañía decidió hace más de una década apostar por la hamburguesa como vehículo para reinterpretar la tradición gastronómica del sur.

“Hemos querido que quien pase por el aeropuerto de Sevilla tenga la posibilidad de probar un producto que hable de la tierra, de nuestras costumbres, pero con un formato moderno y atractivo”, explicaba Carrasco en la entrevista. “Por eso hemos creado propuestas como la Triana Burger, que transforma el clásico serranito sevillano en una hamburguesa, utilizando ingredientes de primera calidad como carne de retinto, pimiento frito y jamón ibérico”.

Del supermercado a la terminal de salidas

Hamburdehesa se ha consolidado como una marca de referencia en el canal de distribución alimentaria, con hamburguesas gourmet que apuestan por razas autóctonas y producción artesanal. El salto al canal de restauración —y en concreto, al entorno aeroportuario— supone un hito importante para la empresa.

“El aeropuerto no es un lugar fácil para trabajar, pero precisamente por eso lo veíamos como una oportunidad. Es un espacio donde el cliente tiene tiempo para descubrir cosas nuevas y está más abierto a experiencias distintas. No queríamos abrir otro local más en una ciudad cualquiera; queríamos estar donde empieza o termina un viaje”, afirma Carrasco.

En este reto han encontrado un aliado estratégico: Enrique Tomás, referente internacional en el mundo del jamón ibérico, con quien han unido fuerzas para lanzar esta propuesta gastronómica que combina experiencia, innovación y mucho producto.

Un menú con alma andaluza

La carta del local del aeropuerto no es una carta al uso. Cada hamburguesa está diseñada con un concepto claro y un trabajo profundo detrás. La materia prima es clave: se apuesta por razas autóctonas como el retinto, la avileña o incluso novillos de dehesa, y se mantiene un contacto directo con los ganaderos, como se hacía antiguamente en el mundo del ibérico.

“Queremos que el cliente sepa que detrás de cada hamburguesa hay una historia, un territorio, una manera de hacer las cosas”, subraya Carrasco. “Igual que antes seleccionábamos las partidas de cerdo en la finca, ahora seleccionamos directamente la carne de vacuno con la que trabajamos”.

Entre las propuestas más sorprendentes se encuentra el "Presami", una versión del clásico pastrami neoyorquino pero elaborada con presa ibérica, dando lugar a un sándwich jugoso y sabroso, que conecta la cocina internacional con el sabor del cerdo ibérico de la dehesa.

Otra estrella del menú es la "Dehesa Enrique", una hamburguesa que rinde homenaje al socio principal del proyecto, Enrique Tomás. Elaborada con carne de retinto, panceta ibérica, taquitos de jamón, queso manchego y un pan muy especial: un potato roll elaborado con harina de bellota, desarrollado por un panadero artesanal de Sevilla. “Este pan es un hallazgo. Le pedimos a nuestro panadero un reto y lo superó con creces”, dice Carrasco.

Las salsas, por su parte, son del grupo Ibarra, firma emblemática de la provincia de Sevilla, con lo que se refuerza el compromiso con los proveedores locales.

Una experiencia con sabor a futuro

Aunque esta apertura en Sevilla supone el primer paso del proyecto conjunto entre Hamburdehesa y Enrique Tomás, no será el último. La intención de ambas compañías es expandir el concepto a otros aeropuertos nacionales como Málaga o Madrid, con la misma filosofía: acercar el sabor auténtico del campo andaluz a los miles de viajeros que cada día transitan por las terminales del país.

“Queremos que el aeropuerto sea una puerta de entrada no solo a un destino, sino también a una cultura gastronómica. Que comer bien no sea una excepción cuando se viaja, sino parte de la experiencia”, concluye Carrasco.

Un alto en el camino con mucho que contar

La nueva hamburguesería de Hamburdehesa y Enrique Tomás en el aeropuerto de Sevilla no es solo un restaurante más: es una propuesta con identidad, que reinterpreta el bocadillo clásico andaluz en clave gourmet, sin perder el arraigo con la tierra.

Así que ya lo sabes: si pasas por el aeropuerto de Sevilla, haz una parada en este nuevo local. No solo vas a comer una hamburguesa, vas a saborear una historia.