Durante la concentración de pretemporada del conjunto verdiblanco en Alemania, el atacante de 26 años repasó su trayectoria reciente y desveló los entresijos de una de las operaciones más sonadas del mercado de traspasos. El interés del conjunto bávaro no fue un simple rumor: el propio técnico belga, Vincent Kompany, se puso en contacto directo con el jugador para convencerlo de sumarse al proyecto alemán.
«Fue un gran honor. Siento un enorme respeto por el Bayern de Múnich y por Vincent Kompany, un entrenador al que valoro mucho. Cuando un club de esa magnitud se interesa por ti y el técnico te llama personalmente, significa muchísimo», explicó el extremo brasileño.
A pesar de la magnitud de la propuesta alemana, el atacante optó por poner rumbo al Benito Villamarín tras consensuar la decisión con su entorno más cercano. Detrás de su negativa al gigante germano no hubo motivos económicos, sino la necesidad de encontrar un entorno propicio para reencontrarse con su mejor versión.
«Atravesaba una etapa complicada en mi vida y necesitaba un lugar donde volver a ser feliz, no solo como futbolista, sino también como persona. Sentí que el Betis era el club adecuado para mí y es una decisión de la que no me arrepiento en absoluto», afirmó con rotundidad.