CLIMA

La demanda de agua en Málaga en 2050 podría ser hasta seis veces mayor que la disponible

En 2050, Málaga podría estar hasta dos veces más expuesta al estrés hídrico que en la actualidad, en un contexto en el que la demanda de agua llegaría a multiplicar por seis los recursos disponibles, con potenciales implicaciones para la actividad económica y la salud pública

Redacción

Málaga |

La demanda de agua en Málaga en 2050 podría ser hasta seis veces mayor que la disponible | AXA

¿Y si el verano especialmente cálido de 2025 en Málaga se pareciera más a la media estival dentro de 25 años? Según las previsiones del último estudio de AXA Climate sobre los efectos del cambio climático en la ciudad y su impacto en el tejido empresarial*, este escenario podría hacerse realidad en 2050.

El informe apunta a que la demanda de agua podría ser seis veces superior a los recursos disponibles, mientras que la ciudad podría registrar un mayor número de jornadas con temperaturas superiores a los 40 °C (hasta 20 días adicionales) y un aumento de las noches tropicales. Estas tendencias, de materializarse, tendrían implicaciones para sectores relevantes como el turismo, la construcción, la agricultura o la tecnología.

La Fundación AXA presentó hoy los resultados del estudio en la sede de Promálaga, durante una jornada de sensibilización en la que participaron el propio alcalde de Málaga, el Dr. Francisco de la Torre, Mercedes Martín, meteoróloga del informativo de Antena 3; y Josep Alfonso Caro, director general de Fundación AXA.

Ante los retos climáticos que podrían intensificarse en Málaga en las próximas décadas —como el estrés hídrico, el aumento de temperaturas extremas o una mayor exposición a fenómenos meteorológicos adversos—, la colaboración público-privada se convierte en un elemento clave para reforzar la resiliencia de la ciudad.

En línea con el ODS 17 (Alianzas para lograr los Objetivos), resulta fundamental impulsar marcos de cooperación entre administraciones, empresas y entidades especializadas que permitan combinar planificación, conocimiento técnico, inversión e innovación. Bajo este marco, el Ayuntamiento de Málaga continúa reforzando sus políticas de descarbonización y lucha contra el cambio climático a través de distintas iniciativas, entre las que destacan la aprobación del Plan de Descarbonización de Edificios Municipales, orientado a mejorar progresivamente la eficiencia energética de los inmuebles de titularidad municipal y reducir sus emisiones, el impulso de una Estrategia de Economía Circular con horizonte 2030 para avanzar en el uso de energías renovables, la optimización de recursos y la reducción de residuos, y la incorporación de cláusulas medioambientales en contratos públicos, incluyendo el cálculo de la huella de carbono en determinadas adjudicaciones y medidas para fomentar una movilidad menos contaminante y un suministro más sostenible.

En coherencia con estas líneas de actuación, el Ayuntamiento está avanzando también en el incremento de las zonas verdes urbanas y en la mejora y creación de nuevos espacios periurbanos y forestales. Estas actuaciones responden a una apuesta decidida por la sostenibilidad, el reverdecimiento y la naturalización de la ciudad, con el objetivo de mejorar la calidad ambiental, mitigar el efecto isla de calor y reforzar la capacidad de adaptación de Málaga frente a los riesgos climáticos.

Riesgos para la salud, la productividad y la vida cotidiana

Claudia Ylla, experta en Gestión de Riesgos por Inundaciones de AXA Climate, advirtió que el aumento de las temperaturas tendrá efectos directos sobre la productividad y la salud.

Para mantener los niveles actuales de productividad en condiciones de calor extremo, los trabajadores que realizan esfuerzo físico —como en la construcción— deberán trabajar media jornada más en 2050. En el clima seco y sofocante de 2050, los días con alto riesgo de incendios forestales podrían aumentar hasta un 58%, lo que podría afectar la seguridad y la organización de eventos al aire libre.

“Sin medidas adicionales de adaptación, Málaga podría llegar a registrar hasta 10.000 fallecimientos adicionales por calor extremo de aquí a 2050”, advirtió Ylla.

AXA Climate ha presentado una matriz de medidas de adaptación a estos riesgos complementarias al Plan Andaluz para la Prevención de los Efectos de las Temperaturas Excesivas sobre la Salud entre las que destacan: campañas de sensibilización para identificar síntomas de calor extremo, rediseño de espacios urbanos con más vegetación y horarios laborales adaptados; y tropicalización de maquinaria y sistemas de climatización.

Inundaciones: riesgo directo para un tercio de la población

Aunque se prevé un descenso de las precipitaciones medias anuales, las lluvias torrenciales asociadas a las DANAs seguirán representando el principal riesgo de inundación y podrían llegar a afectar hasta al 33% de la población del centro urbano.

Por su parte, las inundaciones fluviales se concentrarían en el suroeste de la ciudad, mientras que la erosión costera prevista —vinculada a las inundaciones marinas y a la artificialización del litoral— impactaría directamente en los desarrollos inmobiliarios situados en la franja costera.

Según el estudio, el aumento de la temperatura del Mediterráneo podría intensificar los efectos de las DANAs y de los distintos tipos de inundaciones de aquí a 2050, con implicaciones para las infraestructuras, la actividad económica y la calidad de vida. En este contexto, AXA Climate subraya la importancia de que las empresas incorporen medidas de prevención y adaptación, ajustadas a las características y riesgos específicos de cada ubicación.

Málaga estará 2 veces más expuesta al estrés hídrico en 2050.

La cuidad cuenta con una larga experiencia en la gestión de la escasez de agua y destaca por el impulso de soluciones como la reutilización y la desalinización. Actualmente, entre mayo y octubre, la ciudad registra episodios de estrés hídrico extremo, con un pico en julio, cuando la demanda de agua puede llegar a ser cinco veces superior a los recursos disponibles.

De cara a 2050, el informe señala que esta situación podría intensificarse y prolongarse a lo largo de todo el año, con una demanda cercana a seis veces la oferta anual de agua, lo que se traduciría en un déficit hídrico aproximadamente el doble del actual.

En el ámbito de la sequía, el Ayuntamiento ha desplegado distintas medidas orientadas a optimizar el consumo de agua potable y diversificar las fuentes de suministro, lo que ha permitido garantizar el abastecimiento sin necesidad de aplicar restricciones a la ciudadanía. Entre las actuaciones más relevantes destacan el fomento del uso de agua regenerada para el riego de zonas verdes —en coordinación con otras administraciones— y la reactivación de pozos en el entorno del Guadalhorce para reforzar el sistema de abastecimiento. Estas iniciativas se enmarcan en una estrategia integral dirigida a fortalecer la resiliencia hídrica del municipio y a consolidar una gestión más eficiente y sostenible de los recursos disponibles.

Conclusiones y experiencias locales

El acto concluyó con una mesa redonda moderada por la meteoróloga Mercedes Martín (Antena 3), con la participación de Esther Ontiveros Olmedo (Comunicación y Reporte ASG de DCoop), Elena Moreno Fernández (Jefa de Energía y Sostenibilidad de Votorantim Cimentos España), Sara García Rojas (Coordinadora de Sostenibilidad de Mayoral Moda Infantil).

Los ponentes compartieron experiencias y medidas concretas de adaptación al cambio climático en sus sectores, centradas en proteger a los trabajadores, garantizar la continuidad de la actividad económica y fortalecer la resiliencia empresarial.