En el corazón del barrio de El Palo, en Málaga, hay un lugar donde los sueños se hacen realidad. Un sitio donde la dignidad no se da, se reconoce. Un espacio donde no hay que pedir permiso para sentarse, descansar o simplemente ser.
La Casa de la Esperanza, acaba de abrir sus puertas y Fernando Ortega, su presidente nos cuenta con más detalle en qué consiste.