Según Santiago Sevilla, portavoz de Cetursa, la decisión de cerrar la estación se debe a la combinación de precipitaciones intensas, viento fuerte y temperaturas al alza, que hacen inseguro el acceso y la práctica de esquí. No obstante, siguen abiertas algunas actividades alternativas como Mirlo Blanco y Trineo Mirlo, adaptadas a las condiciones actuales de la montaña.
La cota de nieve se sitúa entre los 2.000 y 2.400 metros, con bancos de niebla que complican la visibilidad, mientras la Aemet mantiene avisos por viento, recordando la dureza y carácter cambiante del invierno en Sierra Nevada.
La intensa lluvia y la acumulación de nieve provocaron el colapso de la carretera de acceso a la estación el domingo, con más de cinco horas de atascos en la vía que conecta la ciudad con la montaña. Según Ordoño Vázquez, presidente de la Asociación de Empresarios de Sierra Nevada, incluso vehículos equipados con cadenas tuvieron dificultades para avanzar.
A los problemas de accesibilidad se suma un corte de suministro de agua en Pradollano, que lleva más de dos días afectando a vecinos y negocios.
El alcalde de Monachil, José Morales, explicó a Onda Cero Granada que la interrupción se debe a la congelación del agua en los nacimientos y puntos de extracción que abastecen al municipio.