COMEDORES ESCOLARES EN GRANADA

La Junta investiga el catering Mediterránea en Granada y Córdoba y advierte de posibles sanciones económicas

La consejera de Educación, María del Carmen Castillo, confirma que se están investigando las incidencias denunciadas en los menús escolares y defiende los controles sobre las empresas. FAMPA Alhambra impulsará un plan de acción para aumentar las cocinas en los propios centros, una opción que la Junta descarta generalizar por la falta de espacio, el coste de las obras y las diferencias entre comedores.

Aitana Ocaña

Granada |

La Junta de Andalucía mantiene abierta una investigación sobre las incidencias relacionadas con los menús escolares servidos por la empresa de catering Mediterránea en Granada y Córdoba. La consejera de Desarrollo Educativo y Formación Profesional, María del Carmen Castillo, ha confirmado que los contratos contemplan sanciones económicas si se demuestra que hubo errores en la elaboración de los alimentos. La investigación trata de esclarecer qué ocurrió en los casos denunciados, entre ellos el de Granada, donde se alertó de la presencia de larvas de gusano en uno de los menús servidos al alumnado.

Castillo ha explicado que la Administración está trabajando con la empresa para determinar las causas de lo sucedido y ha asegurado que se actúa ante cada denuncia recibida. En el caso de Albolote, donde también se comunicaron incidencias relacionadas con el mismo catering, la consejera ha señalado que la Junta interviene en los centros concretos en los que se presentan quejas. Asimismo, ha advertido de la necesidad de comprobar el origen de las imágenes y las denuncias que circulan por las redes sociales antes de establecer conclusiones.

Inspecciones sorpresa y controles sobre los menús escolares

La consejera también ha defendido los mecanismos de vigilancia de la Administración. Según ha explicado, los controles no se limitan a los casos en los que se presenta una denuncia, sino que se realizan de forma sistemática y, en ocasiones, mediante inspecciones sorpresa en los comedores y en las cocinas donde se preparan los alimentos.

Estas actuaciones se llevan a cabo a través de la Agencia Pública Andaluza de Educación y del programa Evacolé, vinculado a la Consejería de Sanidad. Además, los equipos directivos y las familias pueden acceder a los comedores para comprobar qué alimentos se sirven al alumnado, de acuerdo con las condiciones recogidas en los pliegos de contratación.

Castillo ha defendido que los menús están sometidos a criterios nutricionales y controles sanitarios, aunque ha reconocido la necesidad de seguir trabajando con las empresas para mejorar el servicio. La Junta sostiene que el objetivo es garantizar una alimentación saludable y de calidad, mientras las familias reclaman cambios que permitan reforzar la confianza en los comedores escolares.

El desenlace de la investigación sobre Mediterránea será clave para determinar si procede imponer penalizaciones económicas. Mientras tanto, el debate sobre la calidad de los menús escolares en Granada vuelve a abrir la discusión sobre el modelo de catering y la recuperación de las cocinas en los colegios.

FAMPA Alhambra quiere más cocinas en los colegios de Granada

Mientras continúa la investigación, FAMPA Alhambra impulsará un plan de acción para transformar los comedores escolares de Granada y promover un modelo que permita elaborar la comida a diario en los propios centros educativos. La federación pretende respaldar a las asociaciones de familias que reclamen alternativas al sistema actual de elaboración y transporte de los menús.

La iniciativa responde a la preocupación de las familias por la calidad de la alimentación que reciben sus hijos en los colegios. Las incidencias denunciadas al inicio del curso han vuelto a poner el foco en el funcionamiento de los comedores y en un modelo en el que parte de la comida se prepara en instalaciones externas y después se traslada a los centros educativos.

Las familias apuestan por recuperar las cocinas escolares in situ, con elaboración diaria de los platos, para favorecer una alimentación más cercana y mejorar la confianza en el servicio. Sin embargo, la consejera ha descartado que esta fórmula pueda implantarse de manera generalizada en Andalucía y ha defendido que su viabilidad depende de las características de cada colegio.

La Junta descarta recuperar las cocinas escolares en todos los centros

Castillo ha argumentado que la comunidad autónoma presenta realidades muy diferentes y que no todos los colegios disponen del espacio necesario para instalar una cocina. En algunos casos, recuperar estas instalaciones exigiría realizar obras que no siempre resultan viables, tanto por las limitaciones físicas de los edificios como por el coste de las actuaciones y la eficiencia en el uso de los recursos públicos.

La consejera ha puesto como ejemplo las diferencias entre comedores que atienden a apenas nueve escolares y otros que dan servicio a unos 300 alumnos. A su juicio, estas circunstancias obligan a estudiar cada situación de manera individual antes de decidir si resulta viable preparar la comida en el propio centro.

La responsable autonómica ha recordado que, cuando el actual Gobierno andaluz asumió la gestión educativa en 2019, muchas cocinas escolares ya se habían destinado a otros usos y se había extendido el modelo de elaboración de los menús en instalaciones de empresas externas. En la actualidad, la mayoría de los comedores funcionan mediante empresas privadas que prestan el servicio, mientras que otros mantienen fórmulas de gestión directa o elaboración de la comida en el propio colegio.

La Junta, por tanto, apuesta por mantener diferentes modelos en función de las posibilidades de cada centro, aunque Castillo ha asegurado que se trabaja para mejorar las condiciones de los contratos y adaptar las próximas licitaciones a las necesidades de las familias.