El aeropuerto de Granada está perdiendo progresivamente conexiones domésticas y europeas. La más reciente es el vuelo directo a Bilbao, que desde abril ha dejado de operar, limitando las opciones de los viajeros de la provincia y aumentando la dependencia de aeropuertos cercanos como Málaga y Sevilla.
El exalcalde socialista Paco Cuenca ha responsabilizado directamente a la alcaldesa Marifrán Carazo y al resto de dirigentes del Partido Popular por esta situación. Según Cuenca, bajo su gestión y la del PSOE en la Diputación, Granada contaba con vuelos regulares a Londres, París, Milán, Berlín, Nápoles, Nantes, Manchester, Roma y Burdeos, además de las conexiones nacionales.
“El aeropuerto de Granada está retrocediendo mientras Málaga y Sevilla registran un incremento de pasajeros superior al 20 %”, aseguró Cuenca, que añade que la provincia granadina sufre un descenso cercano al 12 % respecto a las cifras de su etapa. Además, subraya que el aeropuerto de Almería opera con mejores resultados que Granada.
Por su parte, el presidente de la Diputación, Francis Rodríguez, ya había advertido durante la última mesa del aeropuerto el pasado 12 de noviembre que el vuelo a Bilbao corría peligro y pidió más financiación a la Diputación de Jaén para promocionar nuevas rutas.
Sin embargo, el subdelegado del Gobierno en Granada, José Antonio Montilla, negó que existieran problemas con esta conexión, afirmando que todo estaba en orden.
Históricamente, Rodríguez también había señalado que el vuelo a Ámsterdam peligraba, confirmando la tendencia a la reducción de conexiones que ahora se materializa con la cancelación de Bilbao. La situación mantiene en alerta a empresarios, turistas y usuarios habituales del aeropuerto, que ven limitadas las opciones de viaje y temen nuevas cancelaciones.