El tiempo en Granada dará un giro a partir de este viernes de Dolores con la llegada de la borrasca Olivier, un sistema atlántico que traerá consigo lluvias, tormentas y cielos cubiertos. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha emitido un aviso naranja por temporal en la Costa granadina desde la medianoche del viernes, advirtiendo de precipitaciones intensas y riesgo por fenómenos costeros.
La jornada del viernes estará marcada por chubascos con barro, resultado de la entrada de polvo en suspensión del norte de África, y la posibilidad de tormentas aisladas, sobre todo en zonas montañosas y el litoral. En la costa, las lluvias serán más persistentes e intensas.
El sábado, la situación empeorará con precipitaciones generalizadas en toda la provincia. Aunque los acumulados no serán extremos, sí podrían afectar a actividades al aire libre y a los ensayos previos de las cofradías. Por su parte, el domingo podría ofrecer una breve tregua matinal, con claros temporales, aunque los chubascos seguirán presentes a lo largo del día.
El Lunes Santo se espera una meteorología variable: lluvias ocasionales por la mañana y una mejora progresiva con claros en la tarde, especialmente en la costa. El Martes Santo, en cambio, será más inestable, con lluvias vespertinas en el interior de la provincia, complicando la programación de las procesiones.