El AMPA del colegio Miguel de Cervantes de Armilla denuncia larvas en la comida y exige una cocina propia
La última incidencia se produjo el pasado 18 de septiembre, cuando las familias aseguran que encontraron larvas de insecto en un plato de arroz. Alertan también de raciones insuficientes y problemas de calidad en los menús, mientras temen que la falta de respuesta administrativa prolongue la situación otros dos o tres años.
El comedor escolar del colegio Miguel de Cervantes de Armilla vuelve a situarse en el centro de las reivindicaciones de las familias. El AMPA denuncia que las deficiencias del servicio no son puntuales y reclama una solución que garantice la calidad de la comida que reciben los alumnos. La última incidencia, según la asociación, se produjo el 18 de septiembre, cuando encontraron larvas de insecto en un plato de arroz.
Antonio Fernández, portavoz del AMPA, asegura que la comunidad educativa lleva más de cuatro años intentando conseguir un cambio en el funcionamiento del comedor. Según explica, las quejas no se limitan a este episodio: también se han detectado pulgones en una ensalada y otras incidencias relacionadas con los alimentos.
Las familias apuntan, además, a los informes de evaluación del servicio, que recogen problemas con las características de los platos. Fernández cita ejemplos como arroz demasiado blando y apelmazado o potajes de garbanzos que, según los análisis sensoriales, no presentan la calidad esperada. El portavoz sostiene que incluso durante una inspección tuvieron que evaluar la comida del día siguiente porque la correspondiente a esa jornada estaba caducada.
A estas denuncias se suman las quejas por raciones que consideran insuficientes y menús que, a juicio de las familias, no responden a las necesidades de los escolares.
¿Qué es el sistema de línea fría en comedores escolares que rechazan las familias?
El AMPA sitúa el origen de buena parte del problema en el sistema de línea fría, mediante el que los platos se preparan con antelación, se transportan refrigerados y se recalientan antes de servirlos.
Según Fernández, la comida llega al centro en grandes bandejas de plástico y, una vez allí, se calienta para distribuirla entre los alumnos. El portavoz asegura que este modelo no ofrece la calidad que esperan para sus hijos y considera que las reiteradas incidencias evidencian la necesidad de cambiar el sistema.
La comunidad educativa reclama desde 2024 acabar con este modelo y sustituirlo por una cocina propia en el colegio. El objetivo es que los alimentos puedan elaborarse en las instalaciones del centro, en lugar de depender de platos preparados previamente y transportados desde otros puntos.
La reforma de la cocina está pendiente de autorización desde junio, según el AMPA
La alternativa propuesta por las familias pasa por adaptar la cocina del comedor escolar. Según explica el portavoz del AMPA, el proyecto se encuentra en manos de la Junta de Andalucía desde el pasado mes de junio, pero todavía no han recibido una respuesta sobre su aprobación.
La actuación cuenta, según Fernández, con el compromiso del Ayuntamiento de Armilla para ejecutar las obras una vez que la Administración autonómica dé su visto bueno al proyecto.
La preocupación de las familias es que el retraso coincida con la próxima licitación del servicio de comedor. Si la reforma no se autoriza a tiempo, el colegio podría continuar con el sistema actual durante otros dos o tres años, según las previsiones del AMPA.
«Desde junio no nos responden», asegura Fernández, que advierte de que la falta de una decisión administrativa puede comprometer la puesta en marcha de la solución que reclama la comunidad educativa.
El portavoz también cuestiona el funcionamiento del modelo de contratación de los comedores escolares y considera que las empresas adjudicatarias deberían asumir mayores responsabilidades cuando se producen incumplimientos. Estas críticas forman parte de las reivindicaciones del AMPA, que insiste en que su objetivo es mejorar tanto la calidad de los menús como las condiciones en las que se preparan y sirven.
El caso de Armilla se suma a las incidencias del comedor del colegio Tínar de Albolote
Las denuncias del Miguel de Cervantes llegan después de que se conociera otro episodio en la provincia de Granada. En el colegio Tínar de Albolote, varios alumnos fotografiaron larvas de gusano en un plato de arroz integral servido por la empresa de catering Mediterránea.
La Junta de Andalucía ha abierto un expediente sancionador a esta compañía, que presta servicio en 56 colegios de Granada. Según la información trasladada sobre el caso, se han detectado incidencias en 21 centros de las cuatro provincias andaluzas en las que trabaja la empresa: Granada, Málaga, Córdoba y Jaén. Por el momento, no se han detallado públicamente todas las irregularidades detectadas en esos centros.
La consejera de Desarrollo Educativo y Formación Profesional, Carmen Castillo, ha defendido que la seguridad alimentaria está garantizada. Sin embargo, los episodios denunciados por las familias mantienen abierto el debate sobre los controles, la supervisión de las empresas adjudicatarias y las condiciones en las que se presta el servicio de comedor.
Las familias cuestionan también la calidad nutricional de los menús
Más allá de la seguridad alimentaria, las asociaciones de madres y padres reclaman que se preste atención a la calidad de los platos que se sirven a los escolares. La consejera ha defendido que algunos menús pueden ser saludables desde el punto de vista nutricional aunque su aspecto no resulte especialmente atractivo.
Una explicación que no convence a la Federación de Asociaciones de Madres y Padres de Granada, FAMPA Alhambra. Su responsable de comedores, Olga Leralta, cuestiona que se esté teniendo suficientemente en cuenta la realidad cotidiana de los comedores escolares y la aceptación de los platos por parte de los niños.
Leralta ha ido más allá y ha invitado a la consejera a probar los menús que defiende como nutricionalmente adecuados, pese a las críticas sobre su presentación y calidad.