Manu San Félix, divulgador marino: "Estamos a tiempo de recuperar mares y océanos"
El explorador y fotógrafo submarino Manu San Félix, vinculado a proyectos de National Geographic y Primitive Seas, ha defendido en Onda Cero, durante el Blue Zone Forum InnovAzul de Cádiz, que todavía estamos a tiempo de recuperar nuestros mares y océanos. Con más de 45 años de experiencia bajo el agua, apuesta por la divulgación científica y por abandonar los mensajes catastrofistas para centrarse en las soluciones: «Tenemos la solución, sabemos lo que hay que hacer. Lo único que tenemos que hacer es reaccionar y cambiar».
Cádiz |
El explorador y fotógrafo submarino, vinculado a proyectos de National Geographic y Primitive Seas, defiende la divulgación como herramienta para proteger el medio marino y apuesta por abandonar los mensajes catastrofistas: «Tenemos la solución, sabemos lo que hay que hacer. Lo único que tenemos que hacer es reaccionar y cambiar».
Hay un mundo bajo la superficie que la mayoría de nosotros nunca llegará a ver. Un universo de colores, especies y paisajes que puede parecer imposible hasta que alguien nos lo enseña. Y ahí es donde entra el trabajo de Manu San Félix, explorador, fotógrafo submarino y divulgador marino, que lleva 45 años buceando y calcula que ha realizado entre 14.000 y 15.000 inmersiones.
San Félix ha pasado por los micrófonos de Más de uno en la provincia de Cádiz, de Onda Cero, durante la celebración del Blue Zone Forum InnovAzul, para hablar de océanos, conservación y de la necesidad de acercar la ciencia a la ciudadanía. Vinculado a proyectos como Primitive Seas y a trabajos para National Geographic, ha convertido sus imágenes en una ventana a una realidad que, pese a estar más cerca de lo que pensamos, continúa siendo desconocida para buena parte de la población.
«Para mí siempre ha sido como una impotencia, una frustración hablar de algo que es importantísimo, que es bellísimo, pero sabiendo que los que lo escuchan ni lo han visto, ni lo verán, la gran mayoría de las personas, en ningún momento de su vida», ha explicado.
Esa distancia entre lo que existe bajo el agua y lo que conocemos de ella es, precisamente, uno de los grandes retos de la divulgación ambiental. Porque resulta difícil proteger aquello que no conocemos y que, por tanto, no sabemos cuánto vale.
Enamorarse del océano para querer protegerlo
Para San Félix, la imagen es una de las herramientas más poderosas para despertar esa conciencia. Las fotografías y los vídeos submarinos provocan fascinación y permiten que muchas personas descubran por primera vez ecosistemas que ni siquiera imaginaban que existían.
«Cuando la ves, la gente se enamora y lógicamente quiere cuidarla también», ha señalado, estableciendo un paralelismo con las obras de arte, que conservamos y restauramos porque reconocemos su valor.
El divulgador también ha reivindicado el papel de los medios de comunicación en esa tarea. No basta con que los científicos descubran y documenten la riqueza marina: es necesario que ese conocimiento llegue a la sociedad, despierte preguntas y ayude a cambiar comportamientos.
Desde los residuos que terminan en el mar hasta la presión que soportan las costas, San Félix considera fundamental que la ciudadanía comprenda las consecuencias de sus acciones y la importancia de conservar los ecosistemas.
«Yo huyo del mensaje apocalíptico»
La protección del medio ambiente suele ir acompañada de advertencias sobre el deterioro de los ecosistemas y las consecuencias del cambio climático. Sin restar gravedad a esos problemas, San Félix cree que la divulgación debe evitar los discursos que presentan el futuro como una catástrofe inevitable.
«Hay tiempo para trabajar, pero hay que trabajar», ha defendido durante la entrevista.
El explorador considera que transmitir los problemas sin explicar que existen soluciones puede resultar contraproducente. Por eso apuesta por un mensaje que combine el rigor y la urgencia con la posibilidad real de recuperar los ecosistemas si se actúa a tiempo.
«Tenemos la solución, sabemos lo que hay que hacer. Lo único que tenemos que hacer es reaccionar y cambiar», ha afirmado.
Su mirada se dirige especialmente al Mediterráneo, cuya recuperación considera posible. Con 62 años, ha explicado que no quiere limitarse a pensar en lo que podrán disfrutar las generaciones futuras, sino que aspira a volver a ver un mar parecido al de hace décadas.
«Yo tengo 62 años y yo quiero ver cómo era el Mediterráneo hace 50 años», ha asegurado. Una declaración que resume su convencimiento de que la conservación no debe entenderse únicamente como una herencia para los hijos, sino como una responsabilidad y una oportunidad para quienes viven hoy.
Repensar la costa y nuestra forma de vivir
La presión urbanística y económica sobre el litoral es otro de los asuntos que preocupan al divulgador. La costa, ha explicado, ejerce una enorme atracción y genera actividad económica, pero ese mismo magnetismo puede convertirse en una amenaza cuando el desarrollo supera los límites que el entorno puede soportar.
San Félix defiende que todavía estamos a tiempo de replantear cómo ocupamos y gestionamos esos espacios, tanto en la costa como en los fondos marinos.
La solución pasa, a su juicio, por revisar las decisiones políticas y encontrar alternativas que permitan mantener nuestra forma de vida sin trasladar todos sus costes al planeta.
«Queremos seguir viviendo como se vive en el mundo actual, pero sabemos que tiene que ser no a costa del planeta», ha resumido.
En esa reflexión está una de las ideas centrales de su trabajo: conservar no significa renunciar a vivir, sino aprender a hacerlo de otra manera. Una tarea en la que la ciencia, la divulgación, los medios de comunicación y quienes toman las decisiones públicas tienen mucho que aportar.
Desde Cádiz, con el Atlántico a las puertas y el Mediterráneo al otro lado del Estrecho, el mensaje de Manu San Félix deja una idea clara: todavía hay tiempo para recuperar nuestros mares. Pero no basta con admirar su belleza. Hay que conocerla, protegerla y actuar.