María del Mar Vázquez asume Cultura tras la salida de Diego Cruz del Ayuntamiento de Almería
La alcaldesa toma las competencias de forma directa mientras el PP prepara la entrada de un nuevo concejal y una nueva reorganización del equipo de gobierno
La alcaldesa de Almería, María del Mar Vázquez, asumirá de forma directa las responsabilidades de Cultura y Educación después de la renuncia de Diego Cruz, quien anunció su salida del Ayuntamiento tras trascender la denuncia por conducir un vehículo oficial bajo los efectos del alcohol a la salida del recinto ferial.
La renuncia de Cruz deberá hacerse oficial en un Pleno municipal que, según ha avanzado la concejal de Urbanismo e Infraestructuras, Eloísa Cabrera, se celebrará previsiblemente en las próximas semanas. Una vez formalizada la entrega del acta, el Partido Popular deberá incorporar a un nuevo edil y reorganizar nuevamente las áreas de gobierno, en lo que supondrá la cuarta remodelación del equipo municipal durante este mandato.
El relevo se producirá apenas unos meses después de la anterior reorganización, llevada a cabo en diciembre de 2025. En aquella ocasión se incorporó al gobierno municipal Ana María Trigueros, actual responsable de Empleo, Comercio e Impulso al Talento, tras la salida de Javier Aureliano García, relacionada con su situación judicial en el denominado caso 'Mascarillas'.
Para cubrir la vacante de Cruz, la lista electoral del PP de las municipales de 2023 sitúa en primer lugar al empresario Sandro Soler, que ocupaba el puesto número 18 de la candidatura. No obstante, dado que quedan pocos meses para que finalice la actual corporación, su posible renuncia abriría la puerta a otros candidatos de la lista, entre ellos Daniel Romero Yélamos, José Antonio Belmonte o José María Rueda.
Diego Cruz comunicó su decisión de abandonar el cargo después de que se conociera el resultado de la prueba de alcoholemia realizada durante la madrugada del 24 de agosto, cuando circulaba en un vehículo oficial tras salir del recinto ferial. El control se produjo después de que interviniera la Policía Nacional, que requirió posteriormente la presencia de agentes de la Policía Local. La prueba registró una tasa de 0,75 miligramos de alcohol por litro de aire espirado.