¿Cómo puede tener el Almería el menor límite de LaLiga y una de las mejores plantillas de Segunda?
El Límite de Coste de Plantilla Deportiva no refleja el coste real de la plantilla, sino lo que debería costar bajo el control financiero
La actualización del Límite de Coste de Plantilla Deportiva (LCPD) de LaLiga ha vuelto a colocar al Almería en una situación que, a simple vista, resulta difícil de entender. El conjunto rojiblanco figura con el margen más reducido de todos los clubes de Primera y Segunda División, establecido en 3,975 millones de euros. Sin embargo, sobre el césped cuenta con una de las plantillas llamadas a pelear por el ascenso y una de las de mayor valor de mercado de LaLiga Hypermotion.
La aparente contradicción tiene una explicación. El LCPD no mide cuánto cuesta realmente una plantilla ni cuánto dinero destina un club a pagar a sus jugadores. Se trata de un cálculo financiero que determina el gasto que LaLiga considera asumible para cada entidad en función de sus ingresos, su situación económica y otras variables. En ese apartado se incluyen salarios, amortizaciones de fichajes, primas, cotizaciones sociales, costes del cuerpo técnico y otros conceptos relacionados con la estructura deportiva.
La situación del Almería está directamente condicionada por el descenso desde Primera División. Durante su estancia en la élite, la entidad firmó contratos de larga duración y realizó importantes inversiones para reforzar el equipo. Tras perder la categoría, los ingresos disminuyeron de forma considerable, pero los compromisos adquiridos con esos futbolistas permanecieron vigentes, ya que los contratos deben cumplirse.
Esa circunstancia provoca que el coste de la plantilla sea superior al límite fijado por LaLiga. No significa que el club deba desprenderse inmediatamente de esos jugadores, sino que dispone de un margen muy reducido para incorporar nuevos futbolistas. De ahí que en las últimas ventanas de mercado la dirección deportiva haya tenido que equilibrar las cuentas mediante ventas, salidas de jugadores con fichas elevadas y operaciones de bajo coste, como cesiones o fichajes de agentes libres.
También conviene diferenciar el importe de un traspaso del impacto que tiene sobre el límite. Cuando un club invierte una cantidad importante en un fichaje, ese desembolso no computa íntegramente en una sola temporada. La inversión se reparte durante los años de contrato mediante la amortización, a la que posteriormente se suma el salario del jugador y el resto de gastos asociados.
Por ello, que el Almería aparezca con el menor LCPD del fútbol profesional español no implica que tenga la plantilla más barata de la categoría. El dato refleja únicamente el margen económico disponible para operar bajo las normas de control financiero de LaLiga. Mientras continúa ajustando su estructura salarial tras el descenso, el conjunto rojiblanco mantiene un bloque de gran nivel competitivo que le permite seguir siendo uno de los principales aspirantes a regresar a Primera División.