Azcón y Alegría protagonizan un primer debate con pocas propuestas y novedades de cara al 8F
Ambos defienden sus modelos en un debate en el que el nuevo modelo de financiación autonómica fue uno de los ejes centrales.
El primer debate cara a cara entre los candidatos del PP y del PSOE a las elecciones autonómicas del 8F en Aragón sirvió para escenificar dos modelos políticos enfrentados, pero no para presentar grandes novedades. Jorge Azcón (PP) y Pilar Alegría (PSOE) aprovecharon el encuentro para reforzar sus mensajes de campaña: prosperidad e inversiones, en el caso del presidente autonómico, y esperanza e ilusión como alternativa socialista.
El debate, el primero de este tipo que se celebra en la comunidad desde 2015, estuvo marcado por los mensajes ya conocidos y un tono de confrontación constante. Ambos candidatos comenzaron recordando a las víctimas del accidente de Adamuz, que obligó a retrasar el inicio de la campaña electoral.
Azcón abrió el intercambio defendiendo lo que calificó como un “momento histórico” para Aragón, con inversiones previstas superiores a los 70.000 millones de euros, y contrapuso su modelo de crecimiento económico al de Alegría, a la que acusó de limitarse a respaldar al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
La candidata socialista, recién llegada de la política nacional tras su etapa como ministra portavoz, reprochó a Azcón su rechazo a la condonación de la deuda y a una reforma de la financiación autonómica que, según defendió, supondría 630 millones de euros más para la comunidad.
La financiación fue uno de los ejes centrales del enfrentamiento. Alegría exhibió en varias ocasiones un cartel con esa cifra, mientras Azcón cuestionó su veracidad y citó informes económicos que rebajan ese incremento. El presidente autonómico acusó al Gobierno central de diseñar un sistema “injusto” que dejaría a Aragón como una de las comunidades peor financiadas.
El cruce de reproches se intensificó, con acusaciones mutuas de mentir, de fomentar el ruido político o de actuar como meros instrumentos de sus respectivos partidos a nivel nacional. En paralelo, Alegría defendió que su prioridad son los problemas cotidianos, como las demoras en la sanidad, la falta de vivienda o la situación de la educación pública.
Azcón negó la existencia de recortes y privatizaciones y recordó que, durante sus dos años de gobierno, el gasto en servicios públicos ha aumentado en mil millones de euros. También atribuyó al anterior Ejecutivo socialista el colapso sanitario y las malas condiciones laborales del profesorado, frente a una Alegría que insistió en que los ciudadanos juzgan por lo que viven en el presente.
En el minuto final, ambos candidatos apelaron directamente a los votantes. Azcón recurrió a una jota para reivindicar un Aragón que “ilusiona” y llamó a elegir entre buena gestión o bloqueo económico. Alegría, por su parte, contrapuso dos formas de hacer política y cerró su intervención reivindicando un proyecto basado en los derechos, la esperanza y la mejora de las condiciones de vida.