El suelo pélvico, "el gran olvidado en el deporte": por qué es importante entrenarlo y no ignorar el dolor
Marina Pons ha explicado en Radioestadio por qué hay que entrenar el suelo pélvico y por qué en el caso de las mujeres es más importante cuidarlo.
Madrid |
Marina Pons, periodista de Radioestadio ha puesto el foco en el suelo pélvico en el nuevo episodio de Dinastía Femenina. "Es el gran olvidado", ha lamentado, al tiempo que ha explicado la importancia de entrenarlo, al igual que se entrena la fuerza o la resistencia.
El suelo pélvico es el conjunto de músculos que sostiene órganos como la vejiga, el útero o el recto y que interviene en funciones tan básicas como la incontinencia, la estabilidad o la vida sexual. Si bien, en el deporte su importancia es mayor porque "sostiene" cada salto, cada carrera, cada carga...
La fisioterapeuta de la clínica CEMTRO, Lucía Parra, especializada en suelo pélvico y deporte, ha explicado que también es vital "a nivel urinario y defecatorio y en la estática pélvica". Esta última es la que más influye en el deporte. También interviene en la biomecánica del resto del cuerpo, "porque está en medio entre el tronco y las extremidades inferiores y tiene un papel superimportante a nivel de control motor, regulación de cargas, presiones...".
Una de cada cinco mujeres deja de hacer deporte por este problema
No obstante, el suelo pélvico puede estar debilitado durante años sin saberlo, sin dar síntomas claros hasta que algo lo activa. Cuando lo hace, "muchas mujeres lo normalizan, como pérdidas de orina al correr o saltar o al entrenar", ha indicado Marina Pons. Por ejemplo, en las mujeres deportistas la incontinencia urinaria aparece en porcentajes muy altos, incluso en algunos deportes en más del 70%. En otros, una de cada cinco mujeres deja de hacer ejercicio por este problema.
También hay casos en los que el dolor se silencia y pasa desapercibido porque no impide competir, pero acaba cronificándose y termina por afectar a otros sistemas, por ejemplo, dando lugar a amenorreas -ausencia de menstruación- por alteraciones en la conducta alimenticia en algunos deportes, alteraciones a nivel digestivo, estreñimientos crónicos...
Un suelo pélvico debilitado puede provocar prolapsos, dolor o afectar a la calidad de vida diaria. "El problema está en tratarlo solo cuando hay problemas, cuando debería entrenarse como se entrena la fuerza o la resistencia", ha apuntado la periodista en Radioestadio.
Hay que dejar de normalizar lo que no debería ser normal
De hecho, aunque el tratamiento de fortalecimiento del suelo pélvico es uno de los más eficaces, sigue siendo el más olvidado. Por eso la clave está en cómo entrenar, en integrar el suelo pélvico en los entrenamientos, "en trabajarlo antes de esos síntomas y dejar de normalizar lo que no debería ser normal", ha sentenciado.
Hablar de suelo pélvico es hablar de salud y permanencia en el deporte, para que más mujeres puedan seguir entrenando, compitiendo... Por eso hay que dar visibilidad. "No es que las mujeres no encajemos para el deporte, es que el deporte no fue diseñado para nosotras", ha concluido.