fórmula 1

El Madring aprueba con nota, pero suspende en lo más importante: el espectáculo

La experiencia, tanto para los espectadores como para las propias escuderías, ha sido más que notable. Sin embargo, todos coinciden en señalar un gran debe: mejorar el espectáculo en pista de cara a la próxima edición.

La dura crítica de Óscar Puente al circuito de Madrid de la Fórmula 1: "Un auténtico truño"

Antonelli se hace con la primera carrera de Fórmula 1 disputada en Madring

Javier Matiacci

Madrid |

Varios pilotos participan este domingo en el Gran Premio de España de Fórmula Uno en el nuevo circuito de Madring en Madrid. | EFE

Ha terminado un fin de semana histórico para Madrid. La capital ha vuelto a albergar un Gran Premio de Fórmula 1 por primera vez desde que lo hiciera el circuito del Jarama en 1981. El 'Madring' ha llegado al gran circo de la Fórmula 1 rodeado de una gran expectación. La carrera se saldó con la victoria de Kimi Antonelli en un evento que toda la caravana que sigue este deporte tenía marcado en rojo en el calendario.

Los tres días de competición nos han dejado puntos muy altos y otros que necesitan una revisión o mejora. Más allá de la controversia política que ha enfrentado a derecha e izquierda, vamos a tratar de desgranar la experiencia para un espectador.

Si tengo que destacar algo por encima del resto de ámbitos, es la movilidad. En todo el calendario de la Fórmula 1 no hay un circuito con la facilidad del 'Madring' para llegar hasta sus instalaciones. En mi caso, tardé 20 minutos en desplazarme desde la zona de Nuevos Ministerios hasta el exterior del circuito.

Los controles de entrada no se hicieron nada pesados y, una vez dentro, era cuestión de pocos minutos llegar a tu localidad. Un diez a los trabajadores del 'staff', que en todo momento daban las indicaciones oportunas para que no se perdiera fluidez.

Asistí el sábado y el domingo y no tuve ningún problema para entrar con comida y bebida. Me llamó particularmente la atención que cientos de aficionados se apostaron en el exterior del perímetro para tratar de captar alguna imagen.

Dentro del circuito ya empezamos con los primeros problemas. Ha sido un fin de semana con un intenso calor. Aunque se han dispuesto puntos de agua, en mi zona, la de Las Cárcavas, había uno solo que abastecía a cinco gradas. Esto hizo que en las horas de más calor se formaran extensas colas para poder beber o rellenar las botellas.

También se agolpaba gente en los puestos para pedir comida y bebida. Los precios, en la línea de lo esperado. El vaso era obligatorio para poder consumir. Tenía un precio de cuatro euros, aunque, si lo devolvías, te reintegraban ese importe. Las consumiciones eran caras, pero como sucede en festivales, conciertos o partidos de fútbol. Cervezas y tinto de verano a siete euros, refrescos a cuatro y medio y agua a tres y medio. Los bocadillos, a casi 12 euros, y los 'snacks', a tres y medio.

Elogios de los jefes de equipo

Esta buena valoración de la organización no ha sido solo cosa de los aficionados. Dentro del propio 'paddock', varias de las voces más autorizadas de la Fórmula 1 han elogiado el estreno de Madrid.

Toto Wolff, jefe de Mercedes, lo tiene claro: "Para ser la primera vez, es probablemente uno de los mejores circuitos, o quizás el mejor, que he visto hasta ahora". El austriaco destacó además la ubicación y las posibilidades que ofrece el recinto: "Es un trazado urbano temporal, pero han logrado crear algo que supone un desafío para los pilotos. Es como un 'mini Macao' o un 'mini Mónaco', y la ubicación es excelente".

Una opinión similar expresó Fred Vasseur, jefe de Ferrari: "Podemos debatir sobre los adelantamientos, pero en general el evento me pareció fantástico. La infraestructura, la gran acogida que recibimos en la ciudad... creo que debemos ser justos y felicitar a Madrid".

Todavía más efusivo fue Laurent Mekies, responsable de Red Bull: "Para empezar, fue un evento increíble. Un montaje espectacular, un 'paddock' enorme y una zona de garajes gigantesca". También Mike Krack, responsable de pista de Aston Martin, destacó que "el trabajo realizado es realmente excelente" y puso en valor "lo impecable y bien organizado que estaba todo".

Hay, por tanto, bastante unanimidad dentro de la propia Fórmula 1 en que Madrid ha superado con nota el difícil reto organizativo de estrenar un Gran Premio. Sin embargo, prácticamente todos esos elogios han venido acompañados del mismo pero, y no es uno menor: el trazado y, especialmente, la falta de oportunidades para adelantar.

El gran problema: poco espectáculo deportivo

El Madring se presentaba como un gran desafío para los pilotos. En la previa se había llegado a definir el trazado como "matacoches". Carlos Sainz, embajador del circuito, aseguró que habría puntos de adelantamiento y se llegó a hablar de hasta cuatro zonas. Sin embargo, no se cumplió ni lo primero ni lo segundo.

Si bien en la clasificación, cuando más arriesgan los pilotos, vimos más errores y más espectáculo en la lucha por lograr la pole, la carrera dejó mucho que desear. Y esto ha deslucido inevitablemente todo el fin de semana.

La construcción del circuito ya tuvo un cambio de empresa a mitad del proceso. De la italiana Dromo a la alemana Tilke, algo que no quedó claro por qué se produjo. Los aficionados se preguntan, con razón, cómo un circuito creado desde cero no ha incluido un punto claro de adelantamiento. Y eso hubiera cambiado la carrera por completo. Un solo punto habría hecho que viviéramos una carrera totalmente distinta.

Una gráfica que se ha viralizado ha mostrado que, con solo cuatro, ha sido la carrera con menos adelantamientos de toda la temporada. Por debajo incluso de los 12 de Mónaco. Cierto es que esta temporada los números están totalmente inflados por la gestión de la energía.

De todos esos adelantamientos, quizá un 80 por ciento se deba a esa gestión de las baterías y, en muchos casos, llamarlos adelantamientos es generoso. Se trata de rebasamientos sin ningún tipo de emoción.

Pero el Madring no se puede poner la venda. La carrera fue una procesión. No hubo degradación que hubiera podido agitar algo la prueba —aquí hay que señalar a Pirelli— y tampoco hubo incidentes de carrera que le dieran picante.

Ya han salido informaciones sobre posibles modificaciones en el trazado que permitan más lucha entre los pilotos. Desde luego, parece algo indispensable si de cara a 2027 se quiere dejar otro regusto. Porque la más que notable organización del evento ha quedado empañada por una carrera que gran parte de los expertos han señalado como la peor de la temporada.

Carlos Sainz, que tiene previsto hablar con la FIA sobre posibles revisiones del circuito y ha mencionado las lecciones aprendidas en Macao y en el GP de Azerbaiyán.

"Los buenos circuitos urbanos, como los de Bakú y Macao, suelen tener un único punto de adelantamiento con una recta muy larga. Creo que simplemente tenemos que analizar dónde existe la posibilidad de añadir ese punto de adelantamiento y ver si es factible", dijo el madrileño.

La buena noticia es que los circuitos semiurbanos ofrecen mucha más facilidad para introducir cambios en el trazado. Es algo en lo que debe trabajar Madrid. Max Verstappen dijo con cierta ironía que le consulten para arreglarlo. Ironía o no, quizá no sea ninguna tontería.