Senegal, los Leones de Teranga quieren replicar la magia del 2002
Senegal afronta su cuarto Mundial —tercero consecutivo— como decimocuarto del ranking FIFA, con la herida fresca de haber perdido en los despachos la Copa Africana de Naciones que ganó sobre el césped a Marruecos, y con un grupo que vuelve a cruzarlo con Francia, la selección a la que tumbó en su debut absoluto en Corea-Japón 2002.
SENEGAL – GRUPO I
- Rivales en la fase de grupos: Francia (16 jun., Nueva Jersey), Irak y Noruega.
- Once tipo: Mendy; Sarr, Niakhaté, A. Mendy, Diouf; Pape Gueye, Camara, Matar Sarr; Mané, Jackson, Ndiaye.
- Clasificación: Primera del Grupo B africano (CAF).
- Participaciones en el Mundial: 4 (2002, 2018, 2022 y 2026).
- Mejor posición en el Mundial: Cuartos de final (Corea-Japón 2002).
La selección africana llega a esta Copa del Mundo tras vivir en enero uno de los episodios más oscuros de la historia de la Confederación Africana.
En la final de la Copa de África, con el marcador todavía a cero, el árbitro pitó un penalti a favor de Marruecos en el tiempo de descuento. Los jugadores senegaleses se negaron a continuar, abandonaron el terreno de juego y demoraron la reanudación durante 17 minutos.
Tras esa pausa, el portero detuvo el penalti lanzado por Brahim Díaz y, ya en la prórroga, Pape Gueye anotó el gol que le daba la victoria a Senegal.
Un trofeo que solo estuvo en posesión de los Leones de Teranga dos meses: en marzo, la CAF emitió un comunicado declarando vencedor a Marruecos por incomparecencia de Senegal.
Una selección preparada para competir
Seis meses después, la selección africana afronta su cuarto Mundial, tercero consecutivo, como decimocuarta en la clasificación mundial de la FIFA y con muchas ganas de superar la barrera de los cuartos de final.
Senegal combina experiencia, potencia física y talento joven en una plantilla que vuelve a situarse entre las más competitivas del continente africano.
La posibilidad de reencontrarse con Francia en un escenario mundialista revive inevitablemente el recuerdo de la histórica victoria de 2002, una de las mayores sorpresas de la historia de los Mundiales.
La estrella
Sadio Mané afronta este Mundial como una de sus últimas participaciones. Después de haberse convertido en un símbolo del fútbol senegalés, encara la etapa final de su trayectoria rodeado de uno de los mejores equipos que ha tenido la selección de Senegal.
La combinación de jugadores jóvenes como Habib Diouf, consolidados como Pape Gueye y veteranos como el propio Mané convierte al conjunto senegalés en uno de los más peligrosos del torneo.
La mezcla de perfiles permite a Senegal adaptarse a cualquier tipo de partido.
Un juego caracterizado por una gran potencia física y por transiciones rápidas entre defensa y ataque. Eso, combinado con una presión fuerte e intensa y el talento que tienen en el mediocampo y la delantera, convierte a Senegal en una de las selecciones a tener en cuenta este Mundial.
Fortalezas y debilidades
Senegal es un equipo físico, organizado y con experiencia mundialista. Completó la clasificación africana con un proceso sobresaliente y demostró que sabe gestionar los partidos importantes.
La principal fortaleza del equipo está en su intensidad competitiva y capacidad para castigar al contragolpe.
La debilidad es la dependencia de Mané: si el delantero del Al-Nassr no está en forma, el equipo pierde su principal arma de desequilibrio.
Además, la profundidad del banquillo no alcanza el nivel de las selecciones europeas con las que competirá.
¿Hasta dónde llegará?
Senegal es la selección más peligrosa para Francia en el grupo. Si repiten el mito del 2002 y dejan a los Bleus en la cuneta, podrían ser el equipo revelación del torneo.
El objetivo mínimo es superar la fase de grupos, algo que no consiguieron en Catar 2022.
A partir de ahí, con el nuevo formato que facilita el paso de ronda, los cuartos de final ya no parecen un sueño inalcanzable.