MUNDIAL 2026

La increíble estadística que comparten Messi y Cristiano en los Mundiales: "Vivimos en una simulación"

Toño López-Carrasco

Madrid |

Cristiano y Messi en las fotos promocionales del Mundial 2026. | Getty Images

El Mundial de Estados Unidos, México y Canadá está siendo el Mundial de las estrellas. Mbappé, Haaland, Oyarzabal y, como no podía ser de otra manera, Messi y Cristiano. Inseparables desde hace años en las galas de premios, los dos jugadores continúan marcando goles con sus respectivas selecciones.

En el caso de Messi, el argentino se ha convertido en el máximo goleador de la historia de los mundiales con 18 tantos. De momento. En apenas dos partidos de este Mundial ha conseguido anotar dos en cada encuentro, lo que le sitúa en el podio junto a Mbappé y Haaland.

En cuanto a Cristiano, a pesar de un comienzo a trompicones en el partido contra el Congo, ha demostrado que su nivel sigue estando a la altura de los mejores. Su buen hacer frente a la humilde selección de Uzbekistán le coloca también entre los máximos goleadores con dos tantos. Se convierte así en el único jugador capaz de marcar en seis mundiales distintos, una estadística prácticamente inigualable.

Además, cabe destacar que si Portugal queda primera y Argentina también, tendrían la posibilidad de cruzarse en cuartos de final. Si Portugal queda segunda de grupo, no se enfrentarían hasta una supuesta final.

Igualados hasta el final

Como destaca MisterChip, especialista en datos de Onda Cero, su duelo llega a tal punto que hasta el tiempo transcurrido entre el primero y el último de los goles de cada uno coincide. Resulta que el primer gol de Leo Messi en un Mundial fue el 16 de junio de 2006 ante Serbia, un día antes del primero de Cristiano ante Irán.

Coincide, a su vez, el último gol de Cristiano Ronaldo, ayer día 23 de junio de 2026 ante Uzbekistán, con el último gol de Messi, el lunes contra Austria. Esto significa que empatan en veinte años y once días para cada uno entre el primero y el último gol. Desde este momento, cada jugada puede inclinar la balanza. El que vuelva a marcar se quedará solo en la cima de un récord casi imposible de igualar.