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Arabia Saudita, el millón de dólares que vale la ilusión

Arabia Saudita vuelve a una Copa del Mundo con la inercia del famoso batacazo a Argentina en Qatar 2022 y con la economía del petróleo respaldando a una federación que premia a sus jugadores como reyes: un millón de dólares por cabeza por la clasificación. Hervé Renard regresa al banquillo y los Halcones Verdes aspiran, por fin, a superar la fase de grupos.

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Madrid |

Arabia Saudita, grupo H del Mundial 2026 | Onda Cero

ARABIA SAUDITA – GRUPO H

  • Rivales en la fase de grupos: Uruguay (15 jun., Miami), España (21 jun., Atlanta) y Cabo Verde (26 jun.).
  • Once tipo: Al-Aqidi; Abdulhamid, Tambakti, Thakri, Al-Harbi; Al-Khaibari, Salem Al-Dawsari; Aboulshamat, Al-Juwayr, Nasser Al-Dawsari; Al-Buraikan.
  • Clasificación: Primera del Grupo B asiático (AFC).
  • Participaciones en el Mundial: 7.
  • Mejor posición en el Mundial: Octavos de final (Estados Unidos 1994).

Hay en Arabia Saudita una fusión de ambición política y fútbol que ya no sorprende a nadie. Cuando el equipo selló su clasificación con un empate sin goles ante Irak, el gobierno premió a cada jugador y miembro del cuerpo técnico con cinco millones de riyales, aproximadamente un millón de dólares por cabeza.

No es la primera vez: en Qatar 2022, la victoria ante Argentina también fue recompensada con regalos millonarios. El fútbol es en Arabia Saudita un asunto de Estado.

Una selección marcada por la ambición

Hervé Renard, el técnico francés con amplio recorrido africano y asiático, regresó al banquillo saudí tras un paréntesis dirigiendo a la selección femenina de Francia en los Juegos de París 2024.

Es su segunda aventura con los Halcones Verdes y conoce bien el vestuario. El camino no fue fácil, con un arranque irregular en las eliminatorias asiáticas, pero lograron enderezar el rumbo a tiempo.

Arabia Saudita llega al Mundial con la confianza reforzada después de haber demostrado en Qatar 2022 que puede competir contra cualquier selección en partidos concretos.

La estrella

Salem Al-Dawsari es el nombre propio de esta selección. El extremo del Al-Hilal es el jugador más conocido fuera de Arabia Saudita y referencia ofensiva del equipo desde hace años, autor del gol que tumbó a Argentina en Qatar.

Su desequilibrio y capacidad para aparecer en momentos decisivos lo convierten en el futbolista más peligroso del ataque saudí.

La mayoría de los jugadores de la selección militan en la Saudi Pro League, con solo dos futbolistas jugando en el extranjero.

La excepción más destacada es Saud Abdulhamid, lateral derecho que juega en la Roma italiana y que aporta una visión táctica diferente gracias a su experiencia europea.

Fortalezas y debilidades

Arabia Saudita intenta presionar alto y defender lejos de su portero incluso ante seleccionados más poderosos, buscando robar el balón en campo contrario para atacar rápido.

En Qatar 2022 ese planteamiento le funcionó perfectamente ante Argentina: bloque compacto y dos contraataques letales.

El problema es la regularidad: en la misma edición cayeron 0-2 ante Polonia y 1-2 ante México sin presentar resistencia.

La dependencia de la liga local genera dudas sobre su nivel competitivo real frente a las grandes selecciones. El físico y la intensidad son sus armas; la calidad técnica individual, su límite.

¿Hasta dónde llegará?

El objetivo realista es superar la fase de grupos por primera vez desde 1994. El Grupo H les da opciones: Cabo Verde es ganable, Uruguay es un duelo equilibrado y España es la montaña.

Si repiten la actuación de Qatar ante alguno de los favoritos y aprovechan sus partidos ante los rivales menores, pueden dar la sorpresa. Las apuestas no les consideran candidatos serios más allá de la primera ronda, pero en 2022 ya demostraron que pueden sorprender a cualquiera.