¿Has sido victima de estafas telefónicas? ¿Han intentado conseguir tus datos?
Las entrevistas de Jaime Cantizano a actores, cantantes, científicos... Hoy hablamos con Eduardo Delgado, el abogado que sufrió una estafa y ahora lucha contra ellas con su empresa, Roams
¿Les ha pasado alguna vez? Molestas llamadas de Spam, que, además, son raras: No dejan de llamar, preguntan datos que normalmente no se piden por teléfono... O una de las más conocidas: Les comunican que su CV ha sido seleccionado para un proceso de selección en un trabajo al que nunca has optado, por ejemplo.
Las variantes son muchas y cada vez más rebuscadas. El objetivo, solo uno: Nuestro dinero. Y es que las estafas, los intentos de robo de datos o los contratos abusivos que no se comunican están a la orden del día.
Eduardo Delgado sufrió en su persona uno de estos engaños: Tuvo que pagar 2.500 euros por una tarifa que desconocía y que no autorizó. Más tarde, además, apareció en un registro de morosos y las cosas se complicaron.
Después, un periplo que parecía interminable por recursos que no llegaron a nada, hasta que dio con el Gabinete de Telecomunicaciones del Ministerio de Industria, donde por fin le dieron la razón, y consiguió anular la factura.
Entonces, Eduardo, se dio cuenta que había mucha gente afectada por este tipo de estafas y decidió actuar: Creo Roams, una plataforma que permite a los usuarios comparar e informarse con información verificada para que no caigan en situaciones como las que vivió en su persona.
Por eso está hoy con nosotros Eduardo Delgado, Abogado y Fundador de Roams, la plataforma que asesora con información veraz a los usuarios para contratar servicios, para hablar sobre su situación y la realidad de las estafas.
Unas estafas que afectan a todos, incluso en las situaciones más inverosímiles: "Ese verano había trabajo en una tienda de telefonía. Entonces el que me había puesto la propia tarifa era yo y sabía que no era esa tarifa, que algo estaban haciendo mal. Entonces te sientes quizá doblemente engañado"
Problemas que llevan incluso a que aparezcamos en listas de deudores: "Intenté pedir una tarjeta de crédito y me dijeron: ¿Es usted moroso? Está en un fichero de solvencia patrimonial. Y yo ah, estupendo... lo peor es que había seguido trabajando cada verano en esa tienda de telefonía... O sea que yo estaba cerca del sector, pero lo había ignorado. Porque cuando eres joven supongo que hay cosas que dices bueno, no tienen tanto valor como luego cuando te haces mayor y tienes más responsabilidades que dices "Oh Dios mío, esto que me va a provocar""
Una situación que deja al consumidor sin respuesta, sin solución: "Es dramático que tú vayas a una oficina de ayuda al consumidor o incluso intentes denunciar y te digan que no, que no hay opción. Que no, que ese no es el camino. Llamas a tu compañía, evidentemente, y te dicen que a lo mejor han vendido tu deuda a una empresa de recobro. O bueno, cada uno te pone una excusa."