El gaitero José Ángel Hevia, una de las grandes referencias internacionales de la música tradicional asturiana, se encuentra en plena gira y ha pasado por los micrófonos de Por fin para hablar de lo que considera la mayor pasión de su vida: “Trabajo en un trabajo que es una pasión. Descanso cuando trabajo. Mi trabajo son mis vacaciones. Salir a dar conciertos es una delicia”.
Hevia explica que su profesión no entiende de calendarios: “No me rijo por los criterios de empezar el curso o descansar los fines de semana. Los gaiteros trabajamos más en esas fechas. No descansamos”.
Sobre la tradición y evolución de este instrumento, recuerda que la gaita pasó de transmitirse de manera oral a convertirse en materia académica: “Hoy día se estudia en los conservatorios. La tradición la heredamos de los mayores”.
El músico evoca además historias de gaiteros legendarios que marcaron su infancia y su aprendizaje con el paso del tiempo: “De José Remis Ovalle, que se pasaba horas con la payuela a Ignacio Noriega que contaba historias del Pericote como nadie. Antes de nacer ya tenía años que computaban en mi haber porque me transmitieron todas esas historias”.
Con una carrera que ha llevado la gaita asturiana a escenarios de todo el mundo, Hevia vuelve a demostrar que la tradición sigue viva y que su música continúa abriendo horizontes.