Graciano García, fundador y director vitalicio de los Premios Princesa de Asturias, ha venido a Por fin para analizar el gran sueño de su vida. A sus 89 años, asegura que uno de los días más importantes de su carrera fue la constitución de estos galardones en Oviedo, en presencia del Rey Juan Carlos.
“Lo más importante es tener el valor de apoyar la idea. La idea fue mía, pero Sabino Fernández confió en ella y supo llevarla al lugar donde podía hacerse realidad: la Casa del Rey”, recuerda el periodista, quien agradece de manera especial el respaldo mostrado por Felipe VI, al que manifiesta lealtad y gratitud.
El periodista y promotor cultural subraya la dimensión internacional de estos premios, que defiende como “un gran obra de los españoles unidos”. Orgulloso de su origen minero, afirma que esas raíces han marcado su trayectoria vital.
Además de los múltiples reconocimientos recibidos a lo largo de su vida, entre ellos la Gran Cruz de la Orden de Carlos III o el reconocimiento como hijo adoptivo de Oviedo, asegura guardar con especial cariño las palabras de una joven durante una entrega de premios: “Me dijo que le había hecho soñar”.
En este nuevo homenaje como Asturiano Universal, Graciano García dedicó el galardón “a todos los que han luchado por hacer mejor nuestra tierra”.