El pasado mes de julio, concretamente el día 24, el velero Oosterschelde atracaba en el muelle de Tower Bridge tras recorrer majestuosamente el río Támesis hacia el corazón de Londres. Y lo hacía en medio de la expectación del numeroso público congregado allí para contemplar la llegada del buque.
Este navío terminaba una expedición de dos años de duración que ha conmemorado el bicentenario del viaje de Charles Darwin, un viaje que marcó un punto de inflexión en nuestra comprensión de todos los tipos de vida que se agitan en la Tierra, puesto que al acabar el viaje, el naturalista pasaría a formular la importantísima Teoría de la Evolución.
Así, siguiendo la singladura del HMS Beagle (Her Majesty Ship Bíguel), el famoso barco en el que el científico viajó con más de 100 jóvenes, conocidos como Líderes Darwin han recorrido 43.000 millas náuticas -casi 80.000 kilómetros-, han visitado 31 puertos en todo el mundo, han estudiado 105 especies protegidas y han efectuado transmisiones educativas en vivo para escuelas de todo el mundo.
Bajo esta perspectiva, el director del grupo Eduardo Villouta Stengl en el proyecto Darwin 200, oficial científico, biólogo marino y gestor de ecosistemas terrestres, comparece en Por fin con Isabel Lobo para analizar todo lo referente al proyecto.