Ha trabajado con Adidas, Nike, Snipes, Cartier, Polo, Ralph Lauren… Sus fotos se pueden ver en marquesinas de París o Londres, y ha aparecido en revistas como Vogue.
Con este currículum se podría pensar que su vida y carrera ha sido un ascenso imparable a la cima de la moda, pero el camino del modelo senegalés Cheikh Kane no ha sido fácil. Y es que hace unos cuatro años se subió a un cayuco con destino a España para ayudar a su familia en Senegal.
Y con ese objetivo ha hecho de todo en nuestro país: ha sido mantero, ha recogido aceituna, ha fregado platos, ha estado en la construcción… “Lo que fuese para enviar dinero a casa”, dice.
Con el tiempo consiguió un contrato en un local de Marbella como relaciones públicas gracias a su buena presencia y a su facilidad para los idiomas (habla español, inglés y francés, además de su idioma natal).
La verdad es que viéndole llama la atención, y eso debió pensar el fotógrafo Aleksander Santos cuando le vio por primera vez en el paseo marítimo de Marbella y le dijo que “tenía el perfil para ser modelo”.
Ese encuentro cambió la vida de Cheikh Kane que, aunque pueda parecer que está en la cresta de la ola como modelo, sigue haciendo de todo para ayudar a su familia. Porque ese siempre ha sido su objetivo.