Madrid |
Ni tan mal. Dícese de la expresión adolescente utilizada por el presidente del Gobierno para definir su situación política. Ni tan mal es el profundo análisis de Sánchez ante su realidad: no sacó su proyecto estrella porque ya no son más. Porque los socios de investidura le abandonan conscientes de que la situación política puede estallar por los tribunales.
De hecho, hoy Santos Cerdán se queda en la cárcel porque el Supremo le atribuye un papel directivo en la trama de corrupción. Socios en retirada buscando su propio interés electoral a futuro. Y Gobierno cercado por la corrupción y por el desplome del argumento nos quedamos para que no gobierne la derecha que nuestras políticas son mejores. Lo sean o no, no pueden llevarlas adelante.