Madrid |
Igualdad ha hecho durante meses caso omiso a las denuncias que jueces, víctimas y policías llevan semanas realizando sobre los fallos en el funcionamiento de las pulseras antimaltrato. Evidencian que la actual ministra, Ana Redondo, orilló las quejas que le hicieron llegar tanto en reuniones como por escrito.
La anterior titular del departamento, Irene Montero, cambió la concesión de los dispositivos para que salieran más baratos. Y ahora Yolanda Díaz afirma que hay que hacer una pequeña investigación. Y lo de pequeña es textual. Cierto. No se puede generar más temor en mujeres víctimas de violencia. Pero esa alarma la provocan los errores contrastados del sistema y los que los ignoran, minimizan o justifican en vez de solventarlos.