Madrid |
Hay gente que se levanta con ganas de fastidiar. Qué necesidad tenían los inspectores de Hacienda de ponerse a hacer números. Qué necesidad de incordiar al gobierno con lo bonito que le había quedado el relato de que la financiación para Cataluña era singular para ellos pero a la vez plural para todas las comunidades.
A ellos, que saben de cuentas públicas y las fiscalizan, el discurso político les da lo mismo. Les importa en análisis de las cifras. Y estas no cuadran. Lo han dicho clarito esta mañana los inspectores. Si se le da a Cataluña todo lo que pide no habrá dinero para otras cosas. Por ejemplo para pagar las pensiones. Y han hecho una cosa increíble. Pedir la dimisión de la ministra se su ministra, la de Hacienda. María Jesús Montero. Por no saber de guarismos. O por querer tomarnos el pelo.