No es la intención prioritaria, pero esta noche vamos a volver a Cabrera, tu admirado Modric, para dejar encantado los cuartos de la Nation, que llegarán ya en marzo.
Luka va recibiendo ya más, más masajes que balones y más ovaciones que ojos de miedo en sus rivales. En lo que toca solo Matías tiene el elixir de la juventud eterna.
Matías y un poco Fernando Alonso. Alguno quería descabalgar de su bastón por estar más cerca de los 50 que de los 40. Pero el asturiano no pierde facultades al volante y eso lo atestiguan los que saben, incluyendo esa ristra de ingenieros, mecánicos y analistas que de las pantallas y las gráficas nos salen. Todo cobra sentido cuando un piloto hace reales los valores conseguidos.
Eso sí, a 300 kilómetros por hora. La teoría dice que el cachivache de millones de euros funciona, pero la práctica solo la transmite el que se enfunda el casco y exprime la máquina a esas velocidades. En Baréin acabó 8.º, que parece una filfa y no lo es.
Mejor resultado del curso tras taponar el McLaren del campeón Norris o adelantar con estilazo y pista mojada al dicharachero Hamilton. El bicampeón estudia, anticipa y teje sus estrategias y apoya la experiencia para anticipar mejor lo que pasa. Veteranía aplicada en deporte. Muy chula la asignatura.