Graus (Aragón): el pueblo de la longaniza gigante de más de 500 metros
Hoy Más de uno viaja con Robin Food hasta este pequeño pueblo oscense de poco más de 3.000 habitantes que cuenta con dos récords Guinness gastronómicos.
Este martes visitamos con Robin Food Graus, un pueblo de la provincia de Huesca con cerca de 3.300 habitantes, conocido por su enorme pasión por la comida. Este pequeño municipio oscense ostenta nada menos que dos récords Guinness relacionados con la gastronomía: la longaniza más grande del mundo y la parrilla más grande jamás construida. No es de extrañar que cada verano miles de personas lo visiten durante las fiestas para celebrar su tradicional asado.
Antonio, el farmacéutico boxeador
Antonio es sevillano pero lleva siete años en Graus, donde trabaja en una farmacia. A sus 50 años, ha decidido probar cosas nuevas y ahora también practica boxeo. Pero su afición más peculiar es la participación en "La Mojiganga", un grupo teatral que actúa en las fiestas del pueblo con representaciones satíricas que critican aspectos de la vida local, incluyendo la gestión del ayuntamiento.
Antonio anima a visitar Graus —y su farmacia, eso sí, no todos a la vez—. Durante el verano, el pueblo ofrece numerosas actividades, entre ellas deportes acuáticos como el piragüismo (allí se ha celebrado un campeonato nacional) y, por supuesto, sus conocidas fiestas, que tienen lugar el último fin de semana de julio.
Las celebraciones incluyen orquestas, gaitas, cabezudos y "dances", en los que hombres disfrazados de mujeres bailan con sombreros de colores. Todo esto acompañado por food trucks con longaniza en múltiples versiones. Durante la fiesta se cocina la famosa longaniza gigante, que supera los 500 metros y se asa en una parrilla monumental levantada por una grúa de 12 metros. La cocinan las mujeres del pueblo y el evento atrae a visitantes de todo el mundo. En cuanto a gastronomía local, destacan el ternasco, la carne de cerdo, las chiretas (tripas de cordero con arroz), la secallona con moho y dulces como los pastillos o crespillos, típicos en Semana Santa.
Roberto Carlos, el argentino que reinventó su vida en Graus
Roberto Carlos, homónimo del legendario lateral del Real Madrid, es argentino y lleva 17 años trabajando en el restaurante "El Pive". Llegó a España tras un accidentado viaje por países como EEUU, Canadá o México, de los que fue deportado antes de asentarse en Tarragona. Allí conoció a su esposa, quien le propuso mudarse a Graus.
En su restaurante, Roberto comenzó sirviendo pizzas, pero pronto se adaptó a los gustos del pueblo y optó por ofrecer cocina casera local. Entre sus platos estrella destacan la "empanalonga" —una longaniza empanada con receta propia que le valió un premio—, las patatas rellenas de longaniza y la milanesa a la napolitana con entraña de ternera, uno de los más vendidos.