El post de Radioestadio

Edu García sobre la final de Supercopa: "Si Florentino y Laporta se repelen, pero los Clásicos salen como el de anoche… bienvenida la desavenencia"

El director de Más de uno ha felicitado las carreras sublimes de los jugadores culés y el bloque bajo de los merengues que brindaron un Real Madrid - Barcelona del más alto nivel.

Edu García

Madrid |

Los drones, los antorchazos, lucecitas led en la oscuridad y mucho glamour cálido, aditivos que se encargaron de congelar los presidentes de Madrid y Barça con su relación inexistente. Ese fue el contexto previo al torneo que ayer nos dio un domingo especial de Clásico que seguro le echa combustible dialéctico a los lunes de oficina.

Madrugas de otra manera si tus chicos te dan metralla para meter codo en el café de hoy. Los de Flick se lo llevaron con emociones y sufrimientos, con carreras sublimes y repliegues arriesgados, con esos magos sin varita que son seres únicos en este planeta que hacen cosas increíbles: Pedri, Raphina, Yamal. Nombres que ya son historia cuyo tomo final ni siquiera está previsto que se mande a la imprenta.

Descubrí el "bloque bajo" hace unos años con los aspirantes a Amón, esos que le quieren dar modernez al lenguaje deportivo de manera reivindicativa. "Bloque bajo" no es planta con jardín, ni una mastaba egipcia. Es el fútbol de los pobres que no asumen. De los que justifican que lo de meter el gol no siempre es prioritario. Pero llegó la locura y los tantos desatados y con la segunda parte, el equilibrio, el intercambio de golpes y un partido sin tregua que nos sirve para decirle al saudí, así de forma mayestática: pagas poco, bandido, esto vale más, porque me pillas de buenas que si no… ¡¡renegocio!!

Los culés son más equipo y tienen más plantilla. Los madridistas siguen haciendo monumentos de carne al carácter indómito. Más tocados, más mermados, más temerosos del medio año exigente que queda por delante.

Acabo como arrancaba y con media moraleja: si Florentino y Laporta se repelen, ni se buscan, si cortan el aire que comparten pero los Clásicos salen como el de anoche… bienvenida la desavenencia.