VIVA EL VINO

Raúl del Pozo: "La ley de amnistía fue un golpe de Estado contra la soberanía nacional"

Raúl del Pozo reprocha la dependencia del Gobierno de los partidos independentistas vascos y catalanes que se niegan a dejarlo caer pese a los continuos casos de corrupción que le rodean.

ondacero.es

Madrid |

Esta es la historia de un grupo de partidos anticonstitucionales, partidarios de la 'España plural' y de la nación de naciones, que se unieron al PSOE para deshacer España. El PNV de Sabino Arana era un racista que aconsejaba "que si un español se está ahogando y pide socorro contéstale no sé castellano"; ahora ese partido que fue el artífice caída de Rajoy por corrupción, no protesta por la mangancia socialista.

El PP ha preguntado a los partidos que no quieren moción de censura si desean convertirse en cómplices de las mordidas y puterías de un Gobierno que está en situación agónica. Sumar ha declarado que son conscientes de la gravedad, pero de irse o dimitir, nada. Hay en Moncloa una organización criminal, pero no quieren quedarse tiesos y se hacen cómplices del bloqueo. Tellado dice que lo pagarán en las urnas.

Los del 'procés' fueron juzgados por el Tribunal Supremo, acusados de rebelión. Desde entonces ha chantajeado con siete votos y ha logrado la amnistía del peor Gobierno de la democracia. Pedro Sánchez perdonó a los separatistas los delitos y las deudas por sus necesidades parlamentarias y ahora, años después, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea, ha dictado que la ley de Amnistía en realidad fue una autoamnistía para la investidura del Gobierno. Fue un golpe de Estado contra la soberanía nacional, que solo favoreció al Gobierno y a los golpistas.

Decían que era para la normalización institucional de Cataluña y lo que ocurrió es que los separatistas se apoderaron del Gobierno que nos metió en el fregado para que la caverna nacionalista triunfara y como dice el refranero que el vino es el bálsamo del corazón herido, tomemos una copa para olvidar los chantajes del supremacismo burgués y viva el vino.