LA PRIMERA DE LA MAÑANA

Marta García Aller: "La ultraderecha alemana duplica sus votos, despertando miedos remotos"

Marta García Aller reflexiona sobre las elecciones en Alemania.

Marta García Aller

Madrid |

Alemania ha votado. Y podemos ir poniendo barbas y bigotitos a remojo. Tres conclusiones: batacazo de la socialdemocracia de Scholz que estaba en el poder; claro giro a la derecha: gana el partido conservador, la CDU, pero no arrolla; y gran resultado para la extrema derecha de la AFD con un 21% de los votos, que duplica sus escaños en el Bundestag.

La ultraderecha alemana está de fiesta pero no tiene esperanza de entrar en el gobierno… todavía. Gana la CDU, pero Merz, futuro canciller, previsiblemente pactará con los socialdemócratas, que quedan terceros y muy muy mermados. No pueden culpar de sus malos resultados a la desmovilización, la participación ha sido récord. El 84%: la mayor desde la reunificación.

El contexto en Alemania es de inestabilidad, crisis económica e incertidumbre. En circunstancias normales, los dos grandes partidos tendrían que irse al rincón de pensar. Pero no hay tiempo para eso. Nada más cerrar las urnas en Alemania, el Consejo Europeo convocaba una cumbre especial para el 6 de marzo sobre Ucrania y la defensa europea en tiempos de Trump.

Y a Trump le faltó tiempo para celebrar que la extrema derecha alemana duplique su apoyo: “Un gran día para Alemania y Estados Unidos”, según el presidente Trump, encantado de que avance un partido anti-inmigración, anti-Unión Europea y anti-lucha contra el cambio climático.

Alice Weidel, líder de la AFD, salió a celebrar los buenos resultados junto a un compañero de partido condenado por usar el eslogan nazi prohibido “Todo Para Alemania”. La misma Weidel que, para más señas, se negó a retractarse de lo que dijo otro de la AfD cuando calificó el nazismo como una caca de pájaro en mil años de historia alemana.

Total, que el segundo partido más votado en la tercera economía del mundo, es decir, el líder de la oposición alemana, es uno que los servicios secretos alemanes consideran peligroso y la Justicia autoriza vigilarlo. La ultraderecha está más fuerte que nunca en Alemania… más que nunca en lo que va de este siglo.

¿Moraleja?

La ultraderecha alemana duplica sus votos, despertando miedos remotos.