Marta García Aller: "Europa queda hoy en París para buscar un plan; de momento es Putin el que descorcha el champán"
Marta García Aller reflexiona en 'Más de uno' sobre la reunión convocada en París para abordar las negociaciones entre EEUU y Rusia por la guerra en Ucrania.
Hoy Europa trata de encontrarse a sí misma en París. Estarán los líderes de Francia, Alemania, Italia, España, Polonia, Dinamarca, Países Bajos y el Reino Unido, además de los jefes de la Comisión Europea, el Consejo Europeo y la OTAN. Los ha convocado Macron para reaccionar a las negociaciones que Trump y Putin están empezando sobre el futuro de Ucrania sin contar con Ucrania, ni con Europa ni con la OTAN.
Washington y Moscú están negociando directamente y Kiev mira atónita. Esta semana el secretario de Estado americano ha quedado con el ruso en Arabia Saudí. Y sin los ucranianos —que para defender su tierra en estos casi tres años han sufrido cientos de miles de muertes, incontables bombardeos y desplazamientos de civiles. Ahora temen que se le llame paz a lo que de momento parece más una rendición subrogada.
Zelenski teme también que además de pasar de él le pasen la factura. Trump ha dicho que quiere una parte de las ganancias de los recursos naturales de Ucrania a cambio de ayuda en seguridad. Pero Zelenski se niega, en parte, porque EEUU ni siquiera le ofrece garantías de que a cambio le vayan a proteger de Putin una vez acordado lo que sea que acuerden en esa pinza inesperada de Washington-Moscú. Tampoco queda claro si la exigencia estadounidense de cobrarse la factura es para una ayuda futura o una compensación por la asistencia ya prestada. Por cierto, que Europa ha invertido tanto dinero o más que EEUU en ayuda militar y humanitaria a Ucrania.
Mike Waltz, consejero de Seguridad Nacional y ex presentador de la Fox, parecía más bien salir de HBO al decirle a Zelenski, como diría Toni Soprano, que “lo inteligente” para él sería aceptar el acuerdo y que “el pueblo estadounidense merece algún tipo de compensación por los millones que ha invertido en esta guerra”. Ni que proteger una democracia frente al tirano fuera una cuestión de principios. Le faltó añadir, que no es nada personal, solo negocios.
¿Moraleja?
Europa queda hoy en París para buscar un plan; de momento es Putin el que descorcha el champán.