Marta García Aller: "Europa está en medio de un desafío existencial"
Marta García Aller reflexiona en 'Más de uno sobre lo insólito de la geopolítica actual, como que EEUU haya dejado de ser un aliado europeo.
De todas las noticias de hoy me quedo con la del hombre que fue escupido por una ballena. La ballena lo escupió a él. Él fue lo escupido. Fue una ballena gigante en el estrecho de Magallanes: primero se lo tragó y luego lo escupió. El chaval estaba haciendo piragüismo y su padre lo grabó todo. Por eso sabemos que pasó y que no es un cuento como lo de Pinocho y Gepetto.
Imagina ser tragado por una ballena jorobada, que mide entre 15 y 20 metros, que puede pesar unas 30 toneladas, y sentir que estás dentro, sentir la textura carnosa de las fauces de la ballena, como le pasó a este chico venezolano de veintipico años cuando estaba dando un paseo con el kayak. Imagina sentir que estás en la garganta gigante de una ballena y que luego la ballena, que no tiene ningún interés en comerse humanos porque ella es más de plancton, te escupe.
Imagina además que te succiona, luego sales y todo acaba bien. Pues eso ha pasado. Y está grabado. Porque ahora todo está grabado.
Y de todas las noticias que hay hoy, y fíjate si hay noticias, me quedo con esta. Porque me parece la más representativa de la actualidad. Es tan inverosímil que pase algo así como inverosímil era hasta hace bien poco que Estados Unidos dejara de ser un aliado europeo, que empezase una guerra comercial que desbaratara el comercio mundial o la desintegración de la Alianza Atlántica. Nos están pasando tantas cosas insólitas a la vez que de repente lees en el periódico que una ballena se ha tragado a un hombre en medio del océano y lo ha vuelto a escupir ileso y hasta parece de lo más normal al lado de todo lo demás que nos está pasando.
No necesitamos ballenas para sentirnos así. Ni siquiera es una metáfora. Europa está en medio de un desafío existencial. La actualidad nos engulle. Ojalá salgamos ilesos. Cosas más raras se han visto.
¿Moraleja?
Mira que es raro que te escupa una ballena, pero de cosas más insólitas ahora está la geopolítica llena.