La Constitución Lunar elaborada por una escuela andaluza que triunfa en Europa y Estados Unidos
Herminio Rodríguez Pozo, profesor del colegio San Ignacio del Viar en Alcalá del Río (Sevilla) ha redactado junto a sus alumnos una Carta Magna lunar que han presentado en Frankfurt y con la que viajaran a Cabo Cañaveral.
Este jueves en Más de uno hemos conocido la historia de la primera Consitución Lunar, de la mano de Herminio Rodríguez Pozo, profesor del colegio San Ignacio del Viar en Alcalá del Río (Sevilla). Junto a sus alumnos, Herminio está a punto de cumplir un sueño: presentar en Cabo Cañaveral un texto que defiende los derechos de la infancia más allá de la Tierra.
Una idea que nació en el aula
La Constitución Lunar es un proyecto educativo que Herminio impulsó con sus estudiantes. La premisa era tan ambiciosa como simbólica: ¿Qué derechos y deberes deben tener los niños en la Luna? A partir de esta pregunta, toda la comunidad escolar se volcó para redactar un documento único que combina valores de justicia, igualdad e inclusión aplicados al espacio.
Entre sus artículos destacan derechos como el de explorar la Luna, la no apropiación, la igualdad sin discriminación o la educación gratuita incluso fuera del planeta Tierra. También se contempla el derecho a una vivienda digna y a algo tan esencial como jugar en la Luna.
El documento se ha diseñado con criterios de accesibilidad universal: caligrafía adaptada para dislexia, traducciones a varios idiomas y versión en braille para personas con discapacidad visual. El eco de esta iniciativa ya ha cruzado fronteras: en mayo de 2025, Herminio y sus alumnos presentaron la Constitución Lunar en la sede de la Agencia Espacial Europea (ESA) en Frankfurt. Gracias a este proyecto también pudieron conocer a Sara García, bióloga molecular y candidata española a astronauta de la ESA a quien los alumnos le diseñaron una moneda lunar personalizada.
Un billete a Cabo Cañaveral
Uno de los momentos clave llegó cuando Carlos García Galán, ingeniero malagueño que lidera parte del programa Artemis de la NASA, conoció el proyecto y extendió una invitación formal al grupo. Gracias a su apoyo, los estudiantes viajarán en marzo de 2026 al Centro Espacial Kennedy para presentar su trabajo en el epicentro de las operaciones espaciales estadounidenses.
La aventura coincidirá con uno de los lanzamientos del programa Artemis, que pretende devolver a la humanidad a la superficie lunar. Así, la Constitución Lunar se convierte en algo más que un ejercicio pedagógico: es un puente entre la educación, la ética y el futuro de la exploración espacial.