Sergio del Molino reivindica con su nuevo libro, 'La hija', la literatura exigente: "Detesto la literatura light y lo descafeinado"
El escritor presenta en La Brújula su nueva novela, 'La hija', una obra con la que rescata del olvido a Rosario Weiss, la discípula de Francisco de Goya, y reflexiona sobre el papel del artista, la memoria histórica y el deterioro de la conversación pública en España.
El escritor Sergio del Molino pasó por los micrófonos de La Brújula, de Onda Cero, para conversar con Rafa Latorre sobre 'La hija', la novela con la que recupera la figura de Rosario Weiss, considerada discípula y persona muy cercana a Francisco de Goya. Durante la entrevista, el autor defendió una literatura que no renuncie a la complejidad, reflexionó sobre la relación entre arte y política y lamentó el clima de polarización que, a su juicio, condiciona el debate público en España.
Rosario Weiss, una artista olvidada por la historia
El eje central de la conversación giró en torno a 'La hija', una novela que devuelve al primer plano la figura de Rosario Weiss, una dibujante y pintora cuya trayectoria quedó eclipsada durante décadas.
Del Molino explicó que su olvido responde, en parte, a que gran parte de su obra fue atribuida erróneamente a Goya durante muchos años. Además, recordó que tras su fallecimiento apenas recibió reconocimiento público y que solo se publicó un obituario en la prensa madrileña de la época.
El escritor sostuvo que el interés por Weiss ha ido creciendo progresivamente gracias a la recuperación de parte de su obra y confió en que continúen apareciendo nuevos dibujos y pinturas que permitan completar su legado.
"La lectura tiene que ser placentera, pero también exigente"
Durante la entrevista, Rafa Latorre destacó el importante trabajo documental que acompaña a la novela, una característica que Del Molino defendió sin reservas. El escritor aseguró que rehúye las obras que simplifican en exceso la experiencia del lector y reivindicó una literatura capaz de despertar curiosidad e invitar a seguir investigando.
"Detesto mucho la literatura light y lo descafeinado y ponerse lo excesivamente fácil al lector", afirmó. A su juicio, "la lectura tiene que ser placentera, pero el placer no está reñido con la exigencia, con la investigación ni con la erudición". En ese sentido, explicó que ha intentado ofrecer en esta obra "lo mejor de mí mismo" y confesó que considera 'La hija' su mejor libro hasta la fecha.
El artista frente al poder y la política
Uno de los asuntos que más interesan al autor es la posición que ocupa el creador en relación con el poder político. Del Molino explicó que ese conflicto está muy presente en la vida de Rosario Weiss, una artista que, a diferencia de Goya, no contaba con la estabilidad económica que ofrecía un cargo oficial y debía abrirse camino dependiendo de mecenas y clientes.
Para el escritor, esa circunstancia convierte a Weiss en una figura sorprendentemente contemporánea. Según explicó, su historia plantea interrogantes que siguen plenamente vigentes sobre cómo un artista puede mantener su independencia cuando sus fuentes de financiación o reconocimiento están inevitablemente vinculadas al poder.
"No sabemos muy bien qué hace el artista con sus ideas y cómo se relaciona con la política y con el poder", reflexionó durante la conversación.
La literatura no puede ser neutral
Preguntado por la decisión de narrar la historia desde la posición de un "abogado" de Rosario Weiss, Del Molino defendió que la literatura exige implicación emocional. A diferencia de un historiador, sostuvo, un novelista debe posicionarse junto a sus personajes para comprenderlos.
"La neutralidad no existe en la literatura", aseguró. "La literatura se escribe desde las tripas, desde la pasión y abogando por el personaje". Según explicó, un escritor no puede juzgar moralmente a sus protagonistas desde una posición de superioridad, sino intentar comprenderlos desde dentro para construir un relato convincente.
Felipe González y el deterioro del debate público
La conversación también abordó la actualidad política y la figura del expresidente Felipe González, protagonista de otro de los libros del escritor. Del Molino diferenció entre el peso histórico del dirigente socialista durante su etapa al frente del Gobierno y la relevancia de sus intervenciones actuales.
En su opinión, el Felipe González que gobernó España tendrá una importancia histórica indiscutible, mientras que el protagonismo político del expresidente en la actualidad terminará diluyéndose con el paso del tiempo. Más allá de ese análisis, el escritor aprovechó para mostrar su preocupación por la evolución del debate público en España.
"La independencia de pensamiento se castiga mucho"
Uno de los momentos más destacados de la entrevista llegó cuando Rafa Latorre le preguntó por el clima de polarización política. Del Molino lamentó que cada vez resulte más difícil mantener posiciones independientes sin ser etiquetado ideológicamente. A su juicio, la sociedad castiga especialmente a quienes no se identifican claramente con uno de los bloques políticos.
"Se castiga mucho la indefinición", afirmó. En su opinión, existe una presión constante para que cada persona se sitúe de forma inequívoca en uno de los dos bandos, penalizando a quienes mantienen criterios propios o cambian de opinión.
Como ejemplo, recordó las reacciones que ha provocado en ocasiones su propia trayectoria intelectual o incluso el debate generado alrededor del concepto de "España vacía", del que es autor.