Román Orozco, director de 'Cambio 16': "De una media de tirada de 10.000 ejemplares en 1972 pasó a medio millón en octubre del 76"
Rafa Latorre entrevista en 'La Brújula' al director del semanario que recibe un homenaje a una revista que hizo historia en forma de exposición
La exposición "Qué Cambio 16. Las páginas de Cambio 16 que hicieron historia" abrió sus puertas al público este miércoles en la sede de la Fundación Diario Madrid, en la calle Larra de la capital. La muestra, que podrá visitarse hasta el 24 de julio, rinde homenaje al papel clave de la revista Cambio 16 durante la Transición española y en la consolidación de la democracia. Román Orozco, periodista y comisario de la exposición, repasó en una entrevista con Cambio 16 el legado de la publicación y su influencia en la prensa y la sociedad españolas.
Un sueño nacido del exilio y la lucha por la libertad
Román Orozco recordó los orígenes de la revista, impulsada en 1971 por "un iluminado que vino del exilio de Colombia con una idea fija en la cabeza que era la de combatir a una, como él decía, dictadura moribunda con un arma muy eficaz que es el periodismo". Ese sueño pronto se convirtió en realidad y, según Orozco, "de una media de tirada de 10.000 ejemplares en 1972 pasó a medio millón en octubre del 76". El periodista atribuye ese éxito a "un cierto milagro, pero también a un estilo distinto de revista y de información que era diferente a lo que había entonces en el mercado".
Cambio 16 y la influencia de los semanarios políticos
Orozco subrayó la importancia de los semanarios de la época, que ofrecían reportajes de largo aliento y ejercían una gran influencia social y política. "La influencia de Cambio 16 y de otras publicaciones, como Triunfo, fue enorme. Cambio 16 tenía un lenguaje que lo definió uno de sus primeros redactores como un estilo llano, claro y burlón, que contrastaba con la seriedad pontifical de las publicaciones que había entonces", explicó Orozco.
La revista se caracterizaba por su información "muy contrastada, muy exclusiva, muy antifranquista, más sí que antifranquista, yo diría, muy en favor de la libertad". La canción "Libertad sin ira", que se convirtió en himno de la Transición, nació precisamente como sintonía comercial para el lanzamiento de Diario 16, según relató el periodista.
Portadas arriesgadas y censura
Orozco destacó el riesgo que asumía la revista con sus portadas, muchas de las cuales fueron secuestradas por la censura franquista. "En el periodo de diciembre del 74 a diciembre del 75 echaron atrás seis portadas de Cambio 16 que hubo que rehacer, alguna de ellas en tres ocasiones", relató. Entre las portadas más impactantes, Orozco mencionó una de 1972 con una calavera y una cruz gamada en la frente bajo el título "Vuelven", en referencia al resurgimiento de movimientos neofascistas en Europa.
La censura y los secuestros no frenaron el impulso de la revista, que acompañó a la sociedad española en su camino hacia la democracia. "El sueño se cumplía y España era ya un país democrático que se sumaría más tarde a Europa", afirmó Orozco.
Anécdotas históricas y el valor de la memoria
Entre las anécdotas más recordadas, Orozco mencionó la portada de Juan Carlos I bailando como Fred Astaire en Nueva York, una ilustración que casi provoca el cierre definitivo de la revista y que requirió la intervención del entonces secretario de Estado estadounidense, Henry Kissinger. "Afortunadamente no sucedió", concluyó el periodista.
La exposición reúne 72 portadas históricas y documentos que permiten recorrer la historia reciente de España a través de las páginas de Cambio 16. Orozco animó a visitar la muestra y a mantener viva la memoria de una época clave: "Hay que tenerlo presente para que no vuelva a suceder".