Rafa Latorre, sobre el PSOE: "Terminan las elecciones andaluzas y presentan su acuerdo para los Presupuestos en Cataluña"
El periodista y director de La Brújula expone en su monólogo los movimientos del Gobierno tras los comicios en Andalucía, así como las repercusiones de la agridulce victoria del Partido Popular tras perder la mayoría absoluta y depender de un pacto con VOX para la investidura de Juanma Moreno.
Madrid |
El PSOE no ha tardado ni 24 horas en concederle la razón a los votantes de Andalucía. Sí que es un gesto de cortesía democrática. No porque haya hecho una profunda autocritica y haya mostrado su ánimo contrito… sino porque porque ha confirmado una extendida intuición: que es que estaba esperando a que terminasen las elecciones en Andalucía para presentar su acuerdo con Esquerra para unos Presupuestos en Cataluña.
Se trata de un acuerdo que ilustra muy bien las razones por las que el gobierno se ha convertido en un sarcófago electoral en toda España y por qué el PSOE ha perdido todo el crédito frente a unas izquierdas regionalista como Adelante Andalucía que son capaces de alzar la voz frente a la relacion privilegiada de Cataluña.
El acuerdo de los Presupuestos no incluye la recaudación y gestión de todos los impuestos por parte de la Generalitat, ese cupo catalán que termina por sacar a Cataluña del régimen común. Eso ya vendrá porque está pactado.
El acuerdo de hoy gira en torno de una gran inversión ferroviaria. Valorada en 5.200 millones de euros que deberá asumir el Estado, la línea orbital ferroviaria es un proyecto para unir las principales ciudades de la segunda corona metropolitana de Barcelona sin pasar por la capital catalana y que, según los cálculos del Govern, estaría culminada en 2041.
Las consecuencias de los resultados electorales en Andalucía
Por muy inapelable una victoria y la de Juanma Moreno lo es, el día después, que es hoy, habría sido bien distinto si hubiera obtenido dos escaños más. Así son la vida y las elecciones. Hoy Juanma Moreno deben conciliar la celebración con la negociación, porque es normal que todas las preguntas que se le dirijan tengan que ver con Vox, la prioridad nacional y todo aquello que él en campaña calificaba como un lío.
Bien, ya está en el lío y hay una primera impresión de que Vox va imponer primero la prioridad nacional y luego ya hablará de sillones. Con lo que no tengan duda de que Juanma Moreno asumirá el programa de inmigración que ya asumieron María Guardiola y Jorge Azcón, porque nadie parece estar dispuesto a una repetición electoral.
Fíjense que a quien se percibe más cómodo con la situación es a Feijóo porque ya no tiene a ese barón cuyo ejemplo de moderación invocan siempre sus adversarios. Él fue un día ese barón, cuando gobernaba con mayoría absoluta en Galicia.
Vamos a ver, Juanma Moreno va a gobernar Andalucía y lo hará con un acuerdo muy similar al de su vecina Guardiola. Asumirá todo aquello que en campaña dijo que preferiría no tener que asumir y para no asumirlo pedia una mayoría abosluta. No le fue concedida y ahora tendrá que incorporar, antes que cualquier consejero, un capítulo en su programa con la política sobre inmigración de Vox, es decir, prioridad nacional en el acceso a los servicios públicos y probablemente una política más proteccionista para el campo.
Ahora bien, los equilibrios internos dentro del PP han cambiado y esto lo sabe Juanma Moreno y lo sabe también Feijóo, que hoy ha vuelto a predicar su evangelio del primus inter pares. Y francamente, sí se le ve hoy más cómodo.
No busquen la autocritica en el Partido Socialista porque lo más audaz que ha dicho María Jesús Montero es que Adelante Andalucía maneja muy bien las redes sociales y la comunicación política. No, mire, Andalucia fue para el PSOE como Camelot. Era tan arrasadora su hegemonía que no necesitaba ni hacer campaña.
Lo que ha ocurrido, esta debacle atroz no se explica en términos convencionales. El PSOE encadena derrota tras derrota y se está quedando en un puente aéreo. Barcelona-Madrid. Aragón, catastrófico, Extremadura, catatónico, Castilla y León, el único consuelo es que fue mal pero no fatal… y ahora vienen unas elecciones municipales en los que Sánchez volverá a sacrificar a sus alcaldes en la pira de la Moncloa. Porque el alquiler de la Moncloa requiero que Sánchez dilapide todo el patrimonio acumulado por el partido centenario.
Hoy ha hablado en la OMS, en Ginebra, como si fuera el secretario general de la ONU. Como si la cuestión doméstica y las elecciones en Andalucía fueran un hecho anecdótico… y él solo se ocupara de los grandes desafíos globales.
Esta declaración parabólica es toda la alusión que ha hecho Sánchez a las elecciones en Andalucía. Claro que si su preocupación fuera genuina él tendría el instrumento para evitar que se imponga en el programa andaluz la prioridad nacional, porque Juanma Moreno se ha mostrado reacio a su aplicación… bastaría con que dos diputados socialistas le permitieran gobernar con su abstención sin tener que ceder ante Vox.
Pero es que su preocupación no es genuina. Sino estratégica. Y esa es la razón de ese disparate conceptual que supone que el único consuelo del PSOE sea hoy que Vox va a condicionar al Gobierno de Juanma Moreno.
Claro que aún más disparatado es el argumentario de Yolanda Díaz hoy.