Rafa Latorre y el informe europeo de la amnistía: "No choca con los intereses financieros o el terrorismo. Deben dejar de mirar a Europa como su salvación"
El periodista y presentador de La Brújula expone el informe europeo de la amnistía que el Gobierno concedió para conseguir el apoyo de Junts, y sobre la posible sentencia al término del juicio del Fiscal General"
Madrid |
No exageramos si decimos que hoy es uno de los días más felices en meses para el Gobierno. O si quieren personalizarlo en Pedro Sánchez. Y nada tiene que ver con el juicio del Fiscal General del Estado, que ya llegará una sentencia para dictar su culpabilidad o inocencia, sino a dos cuestiones íntimamente relacionadas con Carles Puigdemont.
Ya ven que Puigdemont ha regresado al centro de la política española aunque solo sea para permitirnos asistir al espectáculo de su desvanecimiento político, que va ligado al desvanecimiento de su responsabilidad penal por el golpe de Octubre de 2017.
Las dos razones para la felicidad de Sánchez. Hoy Junts se ha convertido en una ridícula caricatura al salvar al Gobierno en una votación clave. Además el abogado general de la Unión Europea ha elaborado un informe tan benévolo sobre la amnistía que hasta el propio Gobierno que la ha impulsado debió recibir con una cierta incredulidad esta sonrisa del destino.
Porque las institución europeas habían expresado dudas muy inquietantes sobre la amnistía y sin embargo su informe es un respaldo inequívoco a lo sustancial y solo opone algunos matices menores.
El abogado concluye que la Ley de Amnistía no choca con los intereses financieros de la Unión ni con la lucha contra el terrorismo y propone al Tribunal de Luxemburgo que no considere la norma incompatible con la normativa comunitaria, en contra de lo planteado por el Tribunal de Cuentas y la Audiencia Nacional.
¿Esta es de una decisión firme, un respaldo definitivo? No. Pero es difícil que el TJUE vaya a contradecir los propuesto por el abogado general.
Y hay algo mucho más importante, que es que no considera que se trate de una autoamnistía. Lo cual tiene su punto chanante. Porque nadie desconoce, nadie, por muy luxemburgués que sea Dean Spielmann, que esta amnistía se concede únicamente porque faltaban siete votos para una investidura. Porque un minutos antes de que el escrutinio del 23J anunciará que Puigdemont sería imprescindible, la doctrina de Sánchez era traerla aunque ya fuera de los pelos para que lo juzgaran en España.
De todas maneras esto, lo que demuestra, es que la oposición sobre todo, debe dejar de mirar a Europa como su salvación. Todo lo que no se resuelva en España no hay que esperar que lo resuelva Europa. Ese vicio horrible del argumento Ad europeam con el que tratan de revestir de autoridad comunitaria sus posiciones es solo un complejo absurdo.
Dice el abogado general que la amnistía "parece haberse aprobado en un contexto real de reconciliación política y social y no constituye una autoamnistía". Parece… ¿cómo que parece? Parece y es exactamente lo contrario. Que faltaban siete votos para l ainvestidura y se compraron a cambio de impunidad lo que le da a la ley un fin espurio.
En cualquier caso aún tiene que llegar la sentencia que permita el borrado de todos los delitos cometidos por Carles Puigdemont en su enloquecida aventurar para procurarse una República independiente de Cataluña.
Así lo celebraba Jordi Turull, secretario general de Junts, un partido que hoy provoca la risión por lo rápido que se le han apagado los faroles.
Hoy Junts ha tomado la inexplicable decisión de salvar al Gobierno en una votación incongruente. Porque si me dicen que se trata de una iniciativa a la que Junts solo puede oponerse, pero Junts se ha abstenido en la votación de una enmienda del Senado introducida por el Partido Popular a la ley de movilidad sosotenible por la que se prolongaba la vida de tres centrales nucleares que ya tienen fecha para su cierre.
No es ya el ridículo de quien ayer mismo decía en tono de bravata.
Suba el volumen del pinganillo y escuche, decía Miriam Nogueras. No, no, si lo que se escucha mejor es el sentido de la votación de hoy. Eso sí se ha oído. Lo demás son faroles. es que además Junts defiende la pervivencia de las centrales de Ascó y Vandellós. Cómo es poisble que se contradiga precisamente con esto. Pues así es.
Ha impedido que el PP se anotara el tanto de eliminar la fecha para el cierre de Almaraz, que es algo que le hubiera servido como lanzamiento de la campaña de las elecciones del 21D en Extremadura. No es tan importante que Junts le hurte esta victoria como que evita infligir una derrota dolorosa al Gobierno solo unos días después de jurar que esta vez sí la ruptura iba en serio.
¿Cómo lo explica Miriam Nogueras? Pues con mucha más timidez de la que demostró ayer insultando desde su escaño a Pedro Sánchez
El juicio del Fiscal General, visto para sentencia
El Fiscal General del Estado prescinde del uso de la última palabra y su juicio ha quedado visto para sentencia. Pocas causas habrán provocado una división de fronteras tan nítidas. Tanto que está bien cómo lo bautizó el director de El Mundo, como el juicio del muro. Hoy ya solo quedaban las conclusiones de las partes. Claro, ninguna de las partes habrá cambiado la posición de partida. No.
La noticia sigue siendo que la fiscalía ha vuelto a pervertir su función y en lugar de actuar como acusación pública, ha actuado como si fuera un bufete privado al servicio de Álvaro García Ortiz.
Esta sólo es una de tantas anomalía provocadas por el hecho inédito de que un Fiscal General del Estado en ejercicio se haya sentado en el banquillo de los acusados. Y ya no es noticiosa, porque la fiscal Ángeles Sánchez Conde ha actuado desde el comienzo de este proceso como la disciplinada subordinada del acusado.
En cuando a la acusaciones de verdad, las particulares, aquellas a las Álvaro García Ortiz no quiso responder e incluso cuestionó su papel en el proceso, han recordado el grave perjuicio causado por la filtración de un documento y una información que permitió que desde entonces se calificara desde todas las instancias a Alberto González Amador como un delincuente confeso